Tijuana, epicentro de una batalla entre gasolineras

Un nuevo competidor en la ciudad fronteriza acusa que sus dos mayores rivales se coludieron para sacarle del mercado.
Gasolina polémica  Los cambios en la regulación al precio de la gasolina han desatado conflictos y retrasos de inversiones en el sector.  (Foto: Cuartoscuro)
Edgar Sigler /
CIUDAD DE MÉXICO (Expansión) -

Una guerra de descuentos entre gasolineras de Tijuana es ahora del escrutinio de la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), quien considera que existen indicios para determinar que en esta batalla de precios, en lugar de un beneficio para el consumidor se pueden estar gestando daños a los automovilistas.

El ente regulador —según afirma una fuente a Expansión— también cree que esto puede ser la antesala de una serie de prácticas nocivas que se pueden replicar ante la inminente apertura del precio del combustible a nivel nacional.

Rendichicas, un grupo de gasolineras del empresario Adrián Díaz Villalobos, decidió denunciar a sus dos mayores competidores en la ciudad fronteriza de Baja California —Grupo Gasmart y Eco Gasolineras—, tras una escalada de ofertas en los litros de gasolina durante 2015, como contamos en la primera parte de este reportaje, publicada este lunes.

Lee: Una 'guerra de descuentos' en gasolina desata las sospechas de la Cofece

La compañía ahora busca que el ente antimonopolios, que comanda Alejandra Palacios, castigue a Grupo Gasmart y Eco Gasolineras, al considerar que ambas firmas coordinaron sus estrategias comerciales para sacarla del mercado.

Sin acuerdo, siguieron las ofertas

Ante sus protestas, Rendichicas se reunió dos veces con la asociación local del gremio de gasolineros (Onexpo), en las que acusa que por medio de una carta se le exigió detener sus ofertas y entregar sus gasolineras en Tijuana.

Tras esas reuniones, los tres competidores no sólo mantuvieron los descuentos, sino que fueron incrementándolos.

Las ofertas llegaron hasta los 50 centavos por cada litro de gasolina en Gasmart y Eco Gasolineras, mientras que Rendichicas paró a los tres meses de iniciada esta escalada de descuentos.

“Ellos conocen los costos fijos de operar cada gasolinera, y era insostenible que, desde marzo de 2015 hasta noviembre, siguieran con todo (con los descuentos)”, cuenta Antonio Rendón, representante legal de Rendichicas y ex funcionario de la Comisión Federal de Competencia, antecesora de la Cofece.

La Secretaría de Hacienda había fijado una política de precios máximos el año pasado, incrementando los precios en 1.9%, la única alza de todo 2015, para ubicarlos en 13.57 pesos por litro de Magna, 14.30 pesos para la Premium y 14.20 para el diésel.

Los registros históricos de Pemex muestran que el margen comercial (la ganancia bruta para el gasolinero) en 2015 estaba en 89 centavos por cada litro. Pero de este monto, las gasolineras debían descontar sus gastos de operación, más el Impuesto Sobre la Renta, por lo que la utilidad líquida final quedaba en 18 centavos por litro, según información Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros (Amegas).

Es decir, las ganancias por litro son pequeñas y representan una mínima parte del precio final al consumidor. Por ello, los empresarios buscan impulsar la rentabilidad logrando mayores ventas, en lugar de perseguir márgenes más grandes.

Rendichicas acusa que, por los descuentos que ofrecieron, tanto Grupo Eco como Gasmart incurrieron de manera sistemática en pérdidas para mantener esos precios, sobre todo en gasolineras cercanas a las del grupo de Villalobos, aunque luego que comenzaron a expandir las ofertas a más gasolineras de otras zonas.

“Contrario a lo que afirma Rendichicas, la prioridad actual de Gasmart es prepararse para enfrentar el nuevo entorno competitivo que deriva de la Reforma Energética. Para ello, estamos conscientes de la necesidad de profundizar nuestra propuesta de valor hacia nuestros clientes a través de, entre otros, mejoras en servicio, calidad y precio”, dice Alejandro Uribe, el director general de la compañía, a través de un comunicado de prensa.

La compañía se limitó a enviar este documento luego de una petición de entrevista con su directivo. Eco Gasolineras y Onexpo Baja California no respondieron a las solicitudes para comentar las acusaciones de Rendichicas y la investigación de la Cofece.

La colusión, el foco de la denuncia

La denuncia de Rendichicas, presentada ante el ente antimonopolios el 2 de noviembre de 2015, sostiene que existió un intercambio de prácticas comerciales entre los dos mayores grupos gasolineros de la ciudad, con el fin de desplazarla del mercado.

“Para ellos, el tema de sacar los descuentos les sirvió para aminorar el efecto Rendichicas, y que nos bajaran a nosotros las ventas”, dice Rendón.

Los datos presentados dentro de la denuncia de Rendichicas aseguran que su grupo se había ubicado como el segundo más importante en la ciudad, por encima de Eco Gasolineras en cuanto a venta de litros de gasolina, con 21% del total del sector en la zona, a pesar de contar con 19 estaciones de servicio, frente a las 32 de Eco Gasolineras. Gasmart, con 57 estaciones, vendía 27% del total, en agosto de 2015.

“¿Por qué les arde tanto que Rendichicas tuviera tanto éxito? Pues justo porque con este modelo que tiene de eficiencia, lo que logró fue desplazar al segundo lugar al tercero, y a pesar de tener poco menos de la mitad de estaciones que este segundo, vende más litros que este segundo lugar”, asegura Rendón.

La parte denunciante afirma que la estrategia de precios se dio de manera coordinada entre Grupo Gasmart y Eco Gasolineras, con el fin de mermar su presencia en la zona. Esta presunta colusión, según Rendichicas, pudo incluir otras prácticas comerciales pactadas, como despachar supuestos litros de gasolina que en realidad no alcanzaban el litro.

“Con todos esto vamos a la Cofece, que lo recibe con buenos ojos, y nos dice que le interesa mucho, porque Profeco (Procuraduría Federal del Consumidor) no ha dado nada de resultados, sino todo lo contrario”, dice el representante de Rendichicas.

El ente antimonopolios no tiene facultades para determinar si una gasolinera incumple con la legislación al mermar de manera intencionada la cantidad que despacha, pero sí tiene las atribuciones para castigar a dos o más competidores que acordaran reducir la calidad del servicio, apunta Rodrigo Morales Elcoro, ex regulador en Competencia Económica.

“Si las dos gasolineras se ponen de acuerdo para dar 90% de cada litro, por ejemplo, ahí se están poniendo de acuerdo en reducir la calidad del servicio. Así que, aunque el consumidor se diera cuenta de que en ambas gasolineras están dando menos cantidades, éste se queda sin alternativas dentro de un mercado tan concentrado. Esto es equiparable a que ambas gasolineras aumentaran el precio”, explica el especialista.

“Aparentemente, lo que estarían haciendo es bajarlos (los precios) para impedir la entrada de un nuevo jugador”, opina Miguel Flores Bernés, también ex regulador en materia de Competencia Económica.

Flores Bernés añade que la Cofece puede ceñirse a verificar si existió un acuerdo para fijar los precios, lo que sería suficiente para determinar que existió una práctica monopólica absoluta.

Llamado de auxilio

El regulador antimonopolios hizo pública la investigación en el mercado de gasolinas en Baja California el 4 de julio de este año. Justo una semana después, difundió un estudio sobre este sector, pero a nivel nacional, para poner sobre la agenda pública una serie de recomendaciones de cara a la apertura total de los combustibles en 2018.

Pero la investigación de la Cofece en Baja California inició en enero de este año, cuando realizó las primeras visitas de verificación a Gasmart y Eco Gasolineras.

“Nosotros les dijimos que tenían que ir con fuerza pública. Entonces llegaron (los miembros de la Cofece), y los detuvieron, armados, los encerraron en una oficina, los amenazaron”, cuenta Rendón en referencia a la visita de la Cofece a las oficinas de Eco Gasolineras.

Los verificadores de la Comisión tuvieron que pedir el auxilio del Ejército para salir de las oficinas, pero no pudieron realizar la investigación, por lo que, además de imponerles multas como medida de apremio, presentaron una denuncia ante el ministerio público en Tijuana, con el número de expediente AP/PGR/BV/TIJ-XIX/1229/PP/2016.

En Grupo Gasmart, la Cofece sí realizó la verificación, y en ese caso fue la compañía quien interpuso una denuncia ante el ministerio contra los verificadores del organismo público.

Carlos Mena, titular de la Autoridad Investigadora, que se encarga de investigar y armar los expedientes que luego delibera el Pleno de la Cofece, declinó comentar sobre estos hechos, pues el caso sigue en curso.

“Las empresas gasolineras competidoras que acuerden precios, acuerden modificar cantidades o calidad del servicio, se repartan territorio o clientes o intercambien información para cualquiera de estas formas de evitar la competencia serán investigadas”, dijo el funcionario de la Comisión.

La investigación se encuentra en el segundo periodo de hasta cuatro con que cuenta el ente antimonopolios para armar y estudiar el expediente, y, en su caso, emitir un oficio de probable responsabilidad a los agentes señalados, tras lo cual podrán defenderse antes de que el Pleno de la Comisión lo resuelva.

Próxima apertura

En paralelo, el ente antimonopolios deberá apoyar a la Comisión Reguladora de Energía (CRE), el regulador sectorial para el mercado de petrolíferos, para realizar un calendario de apertura del precio de los combustibles a nivel nacional entre 2017 y 2018, según el Proyecto de Ley de Ingresos y Egresos que ahora discute el Congreso.

Esto ha puesto en alerta a los empresarios de este mercado.

La Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros (Amegas) advirtió que, sin el subsidio al IEPS a gasolina, ésta puede subir de 13.98 pesos por litro a 15.17 pesos en el caso de la Magna, si se toma como referencia el precio fijado por la Secretaría de Hacienda en octubre.

“Por ahora, no nos queda más que observar cómo se va a desarrollar el mercado antes de tomar una decisión de negocios”, dice el director general de Fullgas, Sebastián Figueroa, que cuenta con cerca de 50 estaciones en el sur del país.

Gulf México, que tenía planeado lanzar su marca, retrasó la salida de sus franquicias debido a los cambios que propone el gobierno, para adelantar por zonas la liberación del precio de los combustibles para el siguiente año.

El fin del monopolio de Pemex provoca conflictos y dudas sobre cómo competirá un sector que por años trabajó a la sombra de la petrolera estatal. Ante la apertura a la competencia, y con un mercado con rezagos en infraestructura para la distribución, comercialización y transporte, las compañías aún esperan tener claridad regulatoria sobre su futuro.

“Para nosotros, esto es la antesala de la apertura a la gasolina. Porque van a haber muertos. Donde no se coludan, se van a matar”, vaticina Rendón, el representante de Rendichicas.

Ahora ve
Dos ciudades de AL están entre las 10 más peligrosas del mundo para las mujeres
No te pierdas
×