ONG lucha por reformar la educación

Los empresarios levantan la voz para pedir que escuelas y maestros rindan cuentas; uno de los objetivos es impulsar una mayor participación de los padres en la gestión educativa.
La OCDE afirmó que la productividad educativa en México es m
Dino Rozenberg

No saben leer, no saben multiplicar, no recuerdan a los héroes patrios. Van mal en matemáticas, español, ciencias y computación. Saben mucho de Chespirito pero nada de inglés. Los niños y jóvenes de escuelas públicas cada vez salen peor preparados que los de la generación anterior.

¿Quién va a contratar a estos mexicanos pasivos que nunca aprendieron el valor de pensar, discutir o investigar? ¿Cómo podrá competir México contra India y China, países que ahora mismo forman miles de ingenieros y programadores avanzados?

Aunque México es uno de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que más dinero invierte en educación básica, los padres no pueden reclamar los malos resultados porque el modelo educativo lo deciden únicamente la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

No obstante, Mexicanos Primero, una organización civil respaldada por importantes grupos empresariales, se ha propuesto modificar esta situación y busca tener un lugar en la mesa de discusión de la política educativa.

Encabezada por Fernando Landeros Verdugo y Claudio X. González Guajardo, los mismos jóvenes empresarios que crearon organizaciones filantrópicas como Teletón, Lazos, México Unido y Únete, esta nueva ONG se ha fijado como meta impulsar una reforma educativa que, de concretarse, afectaría los intereses del sindicato de maestros, presidido por la influyente Elba Esther Gordillo.

Mexicanos Primero propone cambios de 180 grados, como la evaluación y la certificación de maestros y directores; dotar de mayor autonomía y responsabilidad a las escuelas; e, incluso, modificar la proporción del gasto educativo. Los objetivos de fondo son promover la rendición de cuentas en el sistema e impulsar una mayor participación de los padres de familia en la gestión educativa.

“El debate de las decisiones más importantes en materia educativa ha estado esencialmente en manos de la Secretaría y el sindicato, y nosotros queremos poner una tercera silla en la mesa, que sea la silla ciudadana, la silla de la sociedad civil”, explica González Guajardo, en entrevista.

Mexicanos Primero tiene un patronato, que aporta experiencia y recursos económicos, integrado por empresarios como Emilio Azcárraga Jean (Grupo Televisa), Marcos Achar Levy (Grupo Comex), Alejandro Baillères  Gual (GNP), Agustín Coppel (Tiendas Coppel), Carlos Fernández González (Grupo Modelo), José Antonio Fernández Carvajal (FEMSA), Carlos Slim Domit (Grupo Carso), entre otros. Es la primera vez que empresarios de esta talla apoyan una iniciativa que tiene una ruta de colisión con el SNTE.

Esa organización tiene un comité ejecutivo, dirigido por el ex subsecretario de Educación Pública Lorenzo Gómez-Morín Fuentes, y un consejo académico presidido por el investigador David Calderón Martín del Campo. En el consejo participan investigadores de la unam, del Observatorio Ciudadano de la Educación y del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), entre otras instituciones, quienes elaboran propuestas de nuevos modelos educativos. “Queremos ser constructivos”, dice González Guajardo, quien también preside la Fundación Televisa.

En Mexicanos Primero saben que para tener éxito es vital generar acuerdos y cabildear con los diferentes actores involucrados. Hasta ahora, han presentado sus propuestas a la sep y buscan entablar contactos con el Congreso, los gobernadores y el propio snte.

Los maestros, a examen

Tras organizar festivales, reunir fondos y construir hospitales, Landeros y González Guajardo se dieron cuenta de que la filantropía no es suficiente para influir en las políticas nacionales.

 Hace un par de años, ambos empresarios se reunieron para discutir cómo podrían participar de manera más amplia en el desarrollo del país. “Nos sentíamos frustrados porque las decisiones, particularmente a nivel gubernamental, no respondían a las necesidades de los mexicanos. De ahí nace el nombre. ¿Cómo hacemos para poner a los mexicanos primero? ¿Cómo hacemos para que lo verdaderamente importante esté en la agenda del gobierno, las empresas y la sociedad?”, refiere González Guajardo.

Fue entonces cuando ambos decidieron apostar por la educación, asunto que impacta todos los temas de la agenda nacional. Para Mexicanos Primero, la educación de calidad es un factor sine qua non para el progreso de un país.

“Si desarrollamos capital humano, todo lo demás va a fluir en un sentido positivo”, apunta el empresario. “No hay ninguna nación desarrollada que carezca de calidad educativa. La escuela es una fábrica de bienestar”.

La organización creó el sitio www.mexicanosprimero.org, donde publicó sus propuestas y documentos y lanzó una intensa campaña de difusión en medios.

González Guajardo afirma que la educación básica deja mucho que desear, por lo que es imperativa la evaluación educativa: si todos los alumnos tienen que aprobar exámenes para pasar el año, también los maestros deberían certificarse. “Hoy en día no se puede obligar a un maestro a tomar un examen, porque es voluntario. Las plazas para maestros y directores se deberían otorgar por métodos transparentes y competitivos. Esas vacantes no se deben vender, heredar ni asignar por razones políticas”.

Pugna entre mujeres

El surgimiento de Mexicanos Primero coincide con el distanciamiento público entre la titular de la sep, Josefina Vázquez Mota, y la lideresa del snte, Elba Esther Gordillo. Algunos analistas ven este alejamiento como resultado de una lucha de poder entre ambas.

Los desencuentros son evidentes:  mientras el presidente Calderón instruyó a la sep aplicar el Sistema Mexicano de Evaluación Educativa, el snte lo rechazó y en su lugar propuso crear una  Norma Oficial Mexicana (nom) parecida a la iso 9001-2000 (iwa 2:2003, todavía no aprobada).

En estas circunstancias, las opiniones sobre la  influencia que puede tener Mexicanos Primero están divididas.

Alberto Arnaud, investigador de El Colegio de México, opina que la interacción con nuevos actores ayudaría a romper la bipolaridad sep-snte y a ventilar las ideas. “El empate de fuerzas se da por la omnipresencia del sindicato como interlocutor casi único”. Arnaud cree que Mexicanos Primero podría potenciar la labor que realizan otras organizaciones, como el Consejo Mexicano de Investigación Educativa y el Observatorio Ciudadano de la Educación.

Aldo Muñoz, del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Iberoamericana, opina que la sep y el snte no son instituciones enfrentadas sino las dos caras de una estructura educativa vertical y autoritaria, donde el sindicato actúa como el resguardo del aparato. “No existe esa bipolaridad. El sindicato y la sep son lo mismo, aunque ahora resulte que sus representantes estén peleadas. Para involucrar a la sociedad habría que reformar las estructuras”, remata.

Lucrecia Santibáñez, investigadora del Cide, señala que si bien Mexicanos Primero representa a un sector reducido de la población, los empresarios tienen mucha influencia y pueden impulsar reformas en la mesa de discusión.

Los directivos de Mexicanos Primero aseguran contar con el beneplácito de la sep. “Hemos tratado estos temas con Josefina Vázquez Mota y su equipo y han tenido una reacción muy positiva”, confía González Guajardo. “También tenemos que fincar una relación con el sindicato. Tienen que ver lo que hacemos y que nacimos con una propuesta bien estudiada”, indica.

Hasta el momento, Mexicanos Primero no ha tenido un encuentro oficial con los líderes del sindicato de maestros. “Desearíamos tener una reunión con la maestra Elba Esther”, concluye González Guajardo. 

Con información de Alejandra Xanic y Ulises Hernández

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