Éxodo en Tabasco

Miles de habitantes huyen de la capital del estado ante la falta de agua, medicinas y alimentos hay más de un millón de damnificados por las inundaciones en Villahermosa y otras localidades.
La mitad de la población del estado es damnificada. (Reuters
VILLAHERMOSA (CNN) -

Miles de habitantes huían el viernes de la capital del estado mexicano de Tabasco ante la falta de medicinas, alimentos y agua potable, luego de que el estado quedara sumergido casi por completo por la furia de las lluvias y de sus ríos.

En el peor desastre natural en la historia de Tabasco (ver video), las fuertes lluvias por un frente frío en el Golfo de México provocaron que se salieran de cauce varios ríos y lagunas que recorren el tropical y frondoso estado del sureste del país.

Un torrente de agua marrón sumergió el viernes hasta bajo seis metros el centro de la capital Villahermosa, porque sacos arena no lograron contener la fuerza de la corriente.

Soldados evacuaron gran parte del centro el jueves por la noche, antes de que cedieran los sacos de arena, pero aún había algunas personas esperando que los rescatistas, que derribaban ventanas y puertas, los sacaran de sus hogares.

Los afectados por las inundaciones, que cubren cerca del 80% del territorio del estado y que dejaron un muerto, ya superan el millón, la mitad de la población total.

Decenas de autobuses repletos de gente escapaban de Villahermosa, y muchos damnificados eran sacados de la zona en lanchas y en helicópteros del Gobierno y privados.

“No tengo palabras exactas para describir lo que estamos viviendo, lo que están atravesando otras personas. Esto es caótico y deprimente, ¿qué pasará?, ¿cuándo acabará esto?”, dijo María de la Luz Robles.

Hambrientos y sedientos residentes formaban largas filas en los supermercados, aunque algunas tiendas ya habían cerrado porque alimentos, medicinas y agua se les habían terminado.

“Hay mucho desabasto, están subiendo los precios en las tiendas, lo que queda lo dan caro”, relató Juan Pablo Rosas.

La gente llamaba a programas de radio rogando que los rescataran. A un pequeño, rodeado de globos en la lancha de rescate, se le improvisaba un festejo por su sexto cumpleaños.

Servicios meteorológicos pronosticaron más lluvias para las siguientes 48 horas en Tabasco y estados vecinos, en la región sureste del país, aunque con menor intensidad que días atrás.

Rebasados

Aunque la ayuda desde distintos puntos de México comenzaba a llegar el viernes lentamente, Villahermosa vivía un éxodo por las cuatro arterias asfaltadas que se habían salvado del agua.

Una empresa privada de autobuses estaba prestando sus servicios gratis y calculaba que habían salido alrededor de 10,000 personas de la ciudad y esperaba que continuara el éxodo por la situación crítica.

El presidente del país, Felipe Calderón, que el jueves por la noche pidió en un mensaje televisado por cadena nacional la solidaridad y ayuda de los mexicanos, viajó el viernes a la zona y prometió reconstruir el estado “cueste lo que cueste”.

“Aquí la prioridad sigue siendo, en primer lugar, rescatar a las familias y a las personas que aún se encuentran en sus viviendas aisladas y llevarlas a un lugar seguro”, dijo Calderón. “Yo les pido a los tabasqueños que no pierdan la calma, sé que son momentos difíciles, de angustia”, agregó.

Calderón decidió cancelar un viaje programado para la próxima semana a Panamá, Perú y Colombia.

No obstante, la agenda del mandatario seguía manteniendo su prevista participación en la Cumbre Iberoamericana a celebrarse en Chile del 8 al 10 de noviembre, aunque podría ausentarse si la situación empeora en Tabasco.

La capacidad de los albergues, que alojaban a 30,000 personas, había sido superada y hasta estados vecinos tuvieron que abrir otros centros para atender a los damnificados.

Muchos de los albergues también tuvieron que ser evacuados, a medida que el agua crecía y hasta taparon gran parte de gigantescas cabezas de piedra hechas por los olmecas -algunas de ellas de hasta tres metros-, una de las primeras civilizaciones del continente, en las ruinas de La Venta.

“El evento nos rebasó a todo el mundo, y por eso tenemos todos que estar trabajando con toda intensidad”, dijo el secretario de Gobernación (Interior), Francisco Ramírez Acuña.

Las inundaciones fueron ocasionadas por tormentas que paralizaron también la industria petrolera en la costa del Golfo de México, aunque ya los tres principales puertos exportadores de la zona operaban el viernes con normalidad.

“En Tabasco en unos cuantos días cayó una precipitación pluvial por encima de cualquier registro histórico que se tenga”, dijo Calderón.

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