Colom, nuevo presidente de Guatemala

El próximo mandatario de centro-izquierda promete acabar con la pobreza y disminuir la violenci el candidato de derecha, Pérez Molina, aceptó su derrota reconociendo la voluntad de su pueblo.
Álvaro Colom dice admirar a los presidentes Luiz Inácio Lula

El centroizquierdista Álvaro Colom será el próximo presidente de Guatemala al ganar las elecciones celebradas el domingo, con promesas de acabar con la extendida pobreza y de dar una vuelta de página en la violenta historia del país centroamericano.

Colom se sumará, con su estilo moderado, a la lista de presidentes de centroizquierda e izquierda que gobiernan Latinoamérica desde la Patagonia hasta Nicaragua.

El ex dirigente empresarial de 56 años y de hablar pausado obtenía un 52.76% de los votos en la segunda y definitiva vuelta electoral del domingo, que transcurrió en paz pero con una participación menor a la de los comicios del 9 de septiembre.

Su rival de derecha, el general retirado Otto Pérez Molina, obtenía el 47.24%, tras haberse escrutado el 97.23% de las mesas, según el Tribunal Electoral.

Colom sucederá el 14 de enero al liberal Oscar Berger, que deja un país exportador de café con una de las mayores tasas de homicidios en el mundo y una pobreza que sofoca a la mitad de los guatemaltecos, sobre todo a los indígenas mayas.

"Esto es una nueva página para Guatemala, estoy muy agradecido a Guatemala por esta confianza", dijo Colom a periodistas al salir de su casa hacia su centro de campaña. Y agregó que los presidentes de Nicaragua, Daniel Ortega, y de Panamá, Martín Torrijos, lo llamaron para felicitarlo.

Ya en su campamento político y derramando lágrimas, Colom festejaba con su esposa, hijos y seguidores, que gritaban eufóricos mientras en otras partes de la capital se escuchaban explosiones de petardos.

"El cambio empieza hoy (...) Guatemala es un país mágico, que merece un destino distinto", prometió Colom, que profesa la religión maya.

Guatemala acudió a votar dividida entre las promesas de Pérez Molina de "mano dura" contra la delincuencia que azota el país y el compromiso de Colom de abatir la pobreza.

Derechista reconoce derrota

Mientras Colom daba su primer discurso triunfal, Pérez Molina admitía su derrota: "Estamos reconociendo la voluntad del pueblo de Guatemala", dijo.

Colom hizo de la lucha contra la pobreza su eje de campaña y advirtió que votar por su rival -ex jefe de la temida unidad de inteligencia bajo parte de la guerra civil (1960-1996)- sería volver a esos tiempos que desangraron al país y que aún están frescos en la memoria de muchos indígenas.

"Damos nuestras gracias a Dios que ganó Colom porque confiamos que él puede mejorar la situación de inseguridad (...) ¡Hay tanta violencia que viene del poco empleo!", dijo Yolanda Morales, de 26 años, una vendedora de rosquillas que celebraba a Colom durante su discurso.

Colom, que se postuló a la presidencia por tercera vez en el país más poblado de Centroamérica, es admirador de los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Chile, Michelle Bachelet,

Los candidatos debieron ir a una segunda vuelta electoral luego de que en la primera ninguno obtuviera la mayoría necesaria para alzarse con el triunfo.

"Aquí votamos a Colom, aquí la gente no quiere militares", dijo rotundo Miguel Ángel Trianda, un maestro de 26 años, antes de votar en Santiago Atitlán, un pintoresco poblado ubicado a orillas del Lago Atitlán y rodeado de cuatro volcanes.

"Aquí muy cerca pasaron cosas horribles", agregó Trianda al referirse a la masacre de Panajab, un pueblo cercano que en 1990 fue escenario de una de las últimas masacres de la guerra civil que vivió el país.

La ronda final para definir la presidencia fue precedida de una ola de violencia que dejó medio centenar de muertos -entre políticos y activistas- en el último año y medio, de los cuales 20 eran de la Unidad Nacional por la Esperanza (UNE), el partido de Colom.

Ahora ve
No te pierdas