Buscan sobrevivientes de ola gigante

Los rescatistas trabajan en San Juan Grijalva, el poblado de Chiapas que resultó afectado; hasta el momento se tienen registros de entre 14 y 16 personas desaparecidas.
Las fuertes lluvias provocaron daños en el poblado chiapanec  (Foto: )
OSTUACAN, México (AP) -

Rescatistas y buzos buscan a sobrevivientes de un poblado en el sur de México que desapareció tras un alud provocado por una gran ola en el río Grijalva, generada por las intensas lluvias en la región.

El secretario de Gobernación Francisco Ramírez dijo el martes a la cadena Televisa que hay entre 14 y 16 desaparecidos de la comunidad de San Juan Grijalva, en el estado sureño de Chiapas, que fue tragada por el alud de lodo y agua.

Las autoridades informaron la tarde del lunes que un cerro se derrumbó sobre el río Grijalva y provocó una gran ola que barrió con San Juan Grijalva, una comunidad con algunos cientos de habitantes y casas de madera y techos de lamina.

El pueblo se localiza a poco más de 70 kilómetros al sur de Villahermosa, la capital de Tabasco, el estado más afectado por las inundaciones que dejó el desbordamiento de ríos y situado a unos 650 kilómetros al sureste de la capital mexicana.

Ramírez dijo que en las labores de búsqueda participan buzos que se sumergirán en las aguas del río Grijalva para buscar entre los restos de las viviendas. Hasta el momento no se ha informado sobre muertes.

Agregó que el ganado de la comunidad ayudó a que la mayoría de la gente saliera antes de que sus casas desaparecieran, cuando las reses huyeron a la sierra al escuchar los primeros estruendos del alud y los pobladores pensaron que alguien estaba robando sus animales.

“Se fueron tras ellos (los animales) todos los habitantes con rifles y escopetas”, dijo Ramírez.

La mayoría de los habitantes fueron trasladados a Ostuacán, la principal localidad del municipio del mismo nombre al que pertenece San Juan Grijalva.

El director de administración de emergencias de Protección Civil de Chiapas, Alfredo Chan, comentó el martes a la AP vía telefónica que las autoridades también buscan en otras comunidades cercanas para determinar si hasta ellas llegaron los desaparecidos.

El alud fue la secuela reciente de una semana de inundaciones y tormentas que dejaron el 80% de Tabasco bajo el agua y destruyeron o dañaron las casas de casi medio millón de personas.

Habitantes de San Juan Grijalva dijeron a la AP que fueron despertados la noche del domingo por un sonido estrepitoso y el estruendo de la caída de rocas por las laderas cercanas.

“No sabíamos qué pasaba, y cuando salimos, vimos cómo se abría la tierra”, relató Domingo Sánchez, de 21 años, en referencia aparente al deslave inicial sobre el río. “Nos echábamos a correr ... pero la tierra nos venía encima”.

En las próximas horas, Sánchez, su madre, su esposa y un primo debieron luchar por sus vidas en un valle donde la única salvación era llegar a terreno elevado.

Cuando alcanzaron la cima de un cerro pudieron observar cómo quedaba sumergida la tierra de sus abuelos. Sánchez considera que al menos nueve de sus parientes quedaron enterrados.

“Era una ola insoportable” que “revolcaba todo; casas, gente, todo, y todo lo aplastó. No quedó nada”, señaló.

El gobernador de Chiapas, Juan Sabines, quien visitó el lugar, dijo que una de las olas era como un ''minitsunami'' y admitió que el poblado ''prácticamente desapareció''.

La mayor parte de Tabasco continúa inundada, y aunque el lunes la Comisión Nacional del Agua había informado que comenzaría a desaguar la capital, hasta el martes no había reportes de que hubiese iniciado el bombeo.

Autoridades estatales y federales estiman que la situación podría normalizarse en Tabasco en los próximos tres meses.

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