El arte inmobiliario de Richard Meier

La pasión del arquitecto es hacer museos y fastuosas construcciones que dan valor a su nombre; la obra que lo hace sentir más orgulloso es el Getty, en el que se invirtieron 1,000 mdd.
Richard Meier se llevó 10 años en construir el Museo Getty.

A Richard Meier le gusta hacer museos. Ellos satisfacen sus exploraciones de toda una vida sobre la superposición entre el arte y la arquitectura. Entre sus obras hay proyectos monumentales, no sólo por sus dimensiones sino por sus costos, como el Museo J. Paul Getty de Los Ángeles, en el que se invirtieron 1,000 mdd.

El arquitecto, de 73 años, dirige la compañía Richard Meier Architects & Partners, una de las firmas más buscadas por las desarrolladoras de edificios de lujo en el mundo, ya que su sólo nombre agrega valor a las propiedades.

La fastuosidad de sus construcciones contrasta con su apariencia: un hombre canoso de traje impecable y eterna camisa blanca bajo la que se esconde un par de cadenas doradas engarzadas con ojitos de cristal, que lleva hace años para ‘ahuyentar el mal’.

Para Meier, “la arquitectura es diferente de otras artes porque lleva mucho tiempo hacerlas”. Tardó 12 años en construir el Getty, y el Arp, 20. “Por eso debe tener calidad duradera”.

La obra que le hace sentirse más orgulloso es el Getty, en Los Ángeles, porque “en última instancia es el que va a durar más”, y también su propuesta para el monumento a los caídos en el World Trade Center: un par de altísimos enrejados puestos en ángulo.

“Por lo que lucho en la arquitectura es por una franqueza, una transparencia, una preocupación por la luz y el espacio, una relación entre lo hecho por el hombre y lo natural”, comenta.

La última obra de Meier es una extensión del Museo Arp de Rolandseck, Alemania.

También se atribuye dos edificios romanos: la iglesia del Jubileo y el Museo dell’Ara Pacis.

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