Migración predomina en debate demócrata

Los aspirantes a la candidatura presidencial en EU apoyaron una reforma amplia a la ley migrato Hillary Clinton dijo que, en caso de ganar, no daría licencias para conducir a los indocumentad

La senadora Hillary Rodham Clinton respondió con un seco ''no'' el jueves a la pregunta de si daría licencias de conducir a los inmigrantes indocumentados.

En un debate en el que participaron todos los aspirantes a la candidatura presidencial demócrata, el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, que es de origen hispano, dijo por el contrario que sí ha otorgado esas licencias, las cuales permitieron reducir los accidentes de tráfico en su estado.

Todos los precandidatos se pronunciaron a favor de una reforma exhaustiva de las leyes de inmigración.

Richardson se pronunció contra la erección de una barda entre Estados Unidos y México, pero destacó la necesidad de ''dejar de demonizar a los inmigrantes''.

Se declaró a favor de ''castigar a quienes contratan a inmigrantes ilegales'', pero dijo que lo fundamental es dirigirse a México: ''México, da trabajo a tu pueblo. Deja de distribuir mapas que muestran los lugares donde es más fácil'' cruzar la frontera.

Clinton acusó a sus rivales de distorsionar sus posiciones y de expresar críticas ''tomadas directamente del manual republicano''.

''No hay nada personal en esto'', replicó el ex senador John Edwards, quien junto con su colega de Illinois Barack Obama acusó a Clinton de cambiar constantemente de posición en cuanto a jubilaciones, licencias para indocumentados y otras cuestiones.

Este enfrentamiento entre los tres redujo a los demás aspirantes demócratas presentes a un papel incómodo de espectadores, pero reflejó de la manera más precisa el estado de la campaña por la candidatura del partido siete semanas antes de las asambleas partidarias en Iowa, que dan comienzo a las elecciones internas.

Para Richardson, los senadores Joseph Biden y Chris Dodd y el representante Dennis Kucinich, los primeros momentos fueron frustrantes, y constantemente trataron de intervenir.

Clinton encabeza las encuestas nacionales, pero sondeos recientes muestran un empate entre ella, Obama y Edwards.

Obama fue el primero en atacar a Clinton, señalando que le tomó dos semanas para dar ''una respuesta clara'' sobre las licencias de manejo para indocumentados.

Por primera vez en los debates, Clinton respondió con la misma moneda. ''Cuando llegó el momento de decidir si apoyaría o no el seguro médico universal, (Obama) optó por no hacerlo''.

Dodd por su parte acusó a Clinton de cambiar de posición en cuanto al libre comercio al dar su apoyo a un acuerdo con Perú, aunque pide ''tiempo'' para estudiar esa clase de acuerdos.

Clinton fue cautelosa al preguntársele si consideraba un error el NAFTA, el acuerdo de libre comercio con Canadá y México aprobado durante el gobierno de su esposo.

''NAFTA es un error en la medida que no dio los resultados que esperábamos''.

El debate se realizó en la Universidad de Nevada, el estado que realizará sus asambleas electorales después de Iowa y las primarias de Nuevo Hampshire.

El marco puso de manifiesto la nueva prominencia de Nevada en el proceso de elección del candidato. El estado muestra una diversidad racial mucho mayor que la de Iowa o Nuevo Hampshire, ya que el 22% de su población es hispana y el 10% es negra.

 

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