Intel propone 'viernes sin email'

Desde el interior de la empresa de tecnología se comienza una cruzada de tranquilidad digital; de acuerdo con la firma IDC, cada día se generan casi 40,000 millones de correos electrónicos.
Muchos trabajadores comienzan a tener síntomas de adicción a
Alejandro Ángeles

En la vida de muchos oficinistas ya no basta tener un viernes casual, o salir temprano ese día. Ante el embate de medios y el bombardeo de correo electrónico basura, ahora se considera establecer un día sin email.

La propuesta no viene de un anacoreta o alguien que se quiere alejar del mundanal ruido. Surge, más bien, desde el corazón de una de las empresas líderes de las tecnologías de información.

Hace unos meses se supo que Nathan Zeldes, el ingeniero en jefe de Intel, instituyó entre 150 de sus subordinados los ‘viernes sin email’. La premisa, apuntó el directivo en su manifiesto, es que ese día no se prohibirá el correo electrónico, pero todos en su división tendrán que realizar el mayor esfuerzo para arreglar sus asuntos cara a cara o por llamadas telefónicas.

“La comunicación que corre libre, sin restricciones, contribuye a un mejor intercambio de las ideas”, explicó Zeldes en una petición de comentarios enviada por correo electrónico. “Algunos experimentos hechos en otras empresas demuestran que hay un gran impacto a nivel social cada vez que la gente ahonda en su relación personal con los demás; el efecto de la voz humana puede ser un gran catalizador”.

La misión es enorme, dado que muchos trabajadores en todo el mundo acusan los que podrían considerarse síntomas de adicción al correo electrónico. De acuerdo con la firma de investigación IDC, cada día casi 40,000 millones de correos electrónicos se generan en todo el mundo. Además, a ello ese suman casi 20,000 millones de alertas automáticas (como las que recibimos en los buzones con boletines noticiosos) y más de 50,000 millones de correos spam.

Algunas empresas, en específico en Estados Unidos y Japón, como US Cellular y algunas divisiones de Sony, ya hicieron del ‘día sin e-mail’ un mandato a seguir por sus empleados.

En otras instancias incluso se reportan ‘kamikazes’ del correo electrónico, usuarios intensivos que un día, de plano, deciden borrar todo el contenido de sus buzones, empezando de nuevo.

Ésta podría ser una solución para usuarios que reciben más de 100 correos diarios, casi todos susceptibles de ser eliminados tan pronto como llegan, pero que por desidia se quedan, ocupando bits y espacio en los discos duros.

Según Zeldes, los empleados globales de Intel reciben unos tres millones de correos electrónicos cada día (un promedio de 300 cada uno) y se pasan unas dos horas y media de cada jornada laboral tratando de procesarlos. “No es nada productivo”, considera el ejecutivo.

En el extremo de la poca eficiencia o la pobre cultura en el uso del email, algunas empresas determinan que sus usuarios borren todas sus bandejas de correos, con la idea de que liberen espacio en el disco duro de las computadoras. La consecuencia de ello es frustración por eliminar muchos correos que podrían usarse después, pero también una especie de liberación por tener todo el panorama fresco, por lo menos en la bandeja de entrada.

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