Capital humano, clave de la supremacía

Los países han entendido que la base de su riqueza no son los recursos naturales, sino los huma en la economía mundial las naciones se preparan para luchar por las mentes más talentosas.
El rey Abdullah de Arabia Saudita.
Geoff Colvin

Los siguientes son tres panoramas de la lucha por la supremacía en la economía global:

1. El rey Abdullah de Arabia Saudita, país poseedor del 25% de la reserva mundial de petróleo, sabe que el crudo no constituye el futuro de su reino. Por esa razón ha decidido gastar 12,500 millones de dólares (mdd) para financiar una universidad dedicada a la investigación, a la que dotará de 10,000 mdd –una inversión que opaca a la del mismo MIT-. El objetivo del proyecto, de gran escala incluso para los estándares de Arabia es atraer a los mejores investigadores en ciencia y tecnología.

2. La Unión Europea ha propuesto nuevas reglas para atraer a los trabajadores más capacitados del mundo. Si demuestran tener un buen currículo educativo y una oferta de trabajo, los trabajadores conseguirán dos años de permiso de residencia renovables. El problema que intenta resolver ahora es la inmigración masiva de trabajadores no cualificados.

3. La empresa India HLC Technologies, líder en tecnologías de la información, ha notado un cambio sustancial en sus mejores trabajadores jóvenes. Hace un par de años, pocos estaban dispuestos a emplearse en la firma a menos de que se les prometiera una plaza en el extranjero. Hoy es justo lo contrario: consideran a la India como una atractiva fuente de oportunidades y no quieren ser asignados fuera.

En resumen, los países por fin están entendiendo que su prosperidad futura no depende de los recursos naturales, ni siquiera del capital financiero, sino del capital humano. Las empresas lo sabían, y ha estado peleando durante años para atraer y mantener a los mejores talentos. Ahora los países se suman a esta misma pelea.

Los competidores

Hasta hace poco sólo había unos cuantos, EU, Europa occidental y Japón. No se destrozaban entre ellas consiguiendo a los mejores talentos porque había suficiente para todos. Esto ha cambiado, muchos países se han unido a la cacería, todos quieren lo mismo: en la economía global la supremacía del capital humano es crucial.

Como se trata de una pelea totalmente nueva, se desconoce quién ganará. Pero podemos identificar algunas cuestiones que emergen en la búsqueda feroz de talentos, la manera en que los países las respondan ayudará a determinar la riqueza y el poder nacional.

En la Era Industrial los países solían proteger a los trabajadores de la industria manufacturera con aranceles y cuotas, pero hoy no podemos gravar los bits, así que en la Era de la Información protegemos a los “trabajadores del conocimiento” restringiendo la inmigración. 

Ningún país puede tener trabajadores de primer nivel si los protege de la competitividad mundial. John Chambers, CEO de Cisco y conocedor del problema, declara: “Cualquiera con un título universitario debería ser bienvenido en el país, luego de una apropiada inspección de seguridad.”

¿Por qué EU no se toma en serio el hecho de que la educación es la clave para obtener ventaja en la Era de la Información? El país más rico del mundo está lejos de tener el mejor sistema educativo, eso significa que su problema de capital humano empeorará.

“Hemos malgastado nuestra ventaja al no invertir en una reforma educativa” sostiene Stephen Roach.

La cacería internacional de talento es algo que los países deberían asumir con seriedad. Si tenemos suerte, llevará hacia un nuevo fenómeno: el libre mercado del poder intelectual. Las naciones con visión deberían prepararse para ello.

 

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