Ex esposa desafía a Hugo Chávez

Marisabel Rodríguez emprende una cruzada en contra de la permanencia de su ex marido en el pode la mujer afirma que Hugo Chávez tiene una "capacidad extraordinaria" para engañar.
Marisabel Rodríguez resaltó la negativa del pueblo venezolan
CARACAS (AP) -

El presidente Hugo Chávez enfrenta un nuevo desafío de su ex esposa, quien ha empezado una cruzada en contra de lo que llama los peligros de un hombre con pretensiones de mantenerse indefinidamente en el poder.

Marisabel Rodríguez dijo que ''ganó la democracia'', cuando los electores venezolanos rechazaron por estrecho margen los cambios constitucionales que pudo permitirle a Chávez ser reelecto indefinidamente.

''Esta lucha no es contra una persona. Esta lucha es contra el peligro que supone dejar a una persona mucho tiempo en el poder'', comentó en su casa en una amurallada comunidad de clase media.

''Estuvimos a punto de entregarle al país como un cheque en blanco al presidente'', indicó, calificando eso como un ''camino directo al totalitarismo''.

La ex primera dama llamó la atención de todos al romper años de silencio para expresar su desacuerdo con el proyecto de reforma constitucional impulsado por su ex esposo, lo que le habría dado al presidente amplios poderes para transformar a Venezuela en una sociedad socialista.

Rodríguez niega cualquier interés en participar en la política, pero ya su franca resistencia la ha convertido en una espina en las relaciones públicas del bando de Chávez.

Ella propone una enmienda constitucional para acortar el periodo presidencial, afirmando que el mandatario ''ha estado suficiente tiempo'' en el poder. En conferencias de prensa habla en favor de los disidentes políticos y los manifestantes estudiantiles.

El día del referendo, ella acudió a las urnas con Rosinés, una niña de 10 años que procreó con el gobernante, mientras los partidarios de Chávez gritaban ''¡Fuera! ¡Fuera!''.

El presidente no ha respondido directamente a Marisabel, aunque en un discurso el miércoles sugirió que a su hija la mantenían lejos de él.

''A mi niña ahora la colocan en el centro de un huracán y eso sí me duele, a Rosinés, bien, que Dios la bendiga; ojalá yo pueda verla, ya casi no me dejan verla, voy a tener que recurrir al derecho, ella tiene un padre'', expresó.

Rodríguez dice que a Chávez nunca se le ha negado el derecho de visitar a su hija y que ''siempre las puertas de esta casa estarán totalmente abiertas''. El ''tiene que serenarse un poco'', añadió.

Marisabel supone que Chávez planteó esto sobre su hija ''para asustarme''.

''Es una manera como de mandarme a callar'', destacó. ''No se atreve a decirme por qué no me callo''.

Rodríguez se casó en segundas nupcias con Chávez en 1997, un año antes de que él fue elegido presidente, y se divorció en 2004. También fue el segundo matrimonio para Chávez, que tiene otros tres hijos con su primera esposa.

El gobernante sigue soltero, mientras que Rodríguez se casó en mayo con Lisandro Félix García, de 39 años, instructor de tenis de un hotel.

Marisabel, de 43 años y quien recientemente renunció como presidenta de la Fundación del Niño, organización caritativa tradicionalmente encabezada por la primera dama, ahora trabaja a tiempo parcial en una clínica nutricional, y recoge a su hija después de la clase en una escuela privada. Rodríguez dijo que no tiene planes de salir de Venezuela.

''Si tengo que luchar por mi país, lo quiero hacer desde acá adentro'', manifestó.

Previamente, desde su sala comedor, se podía escuchar a Chávez dando un discurso por televisión, recriminando a algunos de sus seguidores por abstenerse en la votación, llamándolos ''cobardes'' y ''flojos''.

''Ahora dice que los que votaron por el 'No' votaron por (George W.) Bush'', se mofó Rodríguez. ''Esta respirando por la herida... yo creo que a veces uno está tan dolido que el dolor no se puede obviar''.

Como primera dama, Rodríguez se unió a una asamblea constituyente que redactó la actual carta magna de 1999. Ella expresó que cuando leyó el proyecto de enmiendas, se decidió a hablar para ''alertar a la nación'' sobre la concentración de poder en el presidente y la limitación gradual de las libertades.

Políticamente, Rodríguez se identifica con el partido de tendencia izquierdista Podemos, cuyos legisladores recientemente rompieron con Chávez para oponerse a las reformas, y también admira al vicepresidente estadounidense Al Gore.

Ella mantiene una visión crítica sobre la mayoría de las políticas de Chávez. Considera que Venezuela está interfiriendo indebidamente en naciones como Bolivia y Ecuador y gasta demasiado en las fuerzas armadas. La escasez de productos básicos como la leche, dice, muestran el fracaso del gobierno.

¿Su consejo a la oposición? Estar alerta. Afirma que ''si él saltó las bases legales y lo hizo, de la misma manera va a tratar de seguirnos haciendo trampa''.

Al preguntársele si tiene algunos buenos recuerdos de Chávez, luego de una pausa de varios segundos, dijo: ''No todo en la gente es malo y nadie es tan malo como para no tener un lado bueno''.

Pero ''tengo que reconocer que tuvo una capacidad extraordinaria para engañarnos'', expresó.

 

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