Los bancos ayudan al medioambiente

Las instituciones de Wall Street buscan reducir las emisiones de gases de efecto invernadero; firmas como Credit Suisse y Goldman Sachs invierten en modificaciones para ahorrar energía.
Bank of America reducirá emisiones y ahorrará energía. (Espe
Lisa Kassenaar

De junio a septiembre, Credit Suisse enfrió su sede estadounidense en Manhattan con 3,100 litros de cubos de hielo colocados en el sótano del edificio, reduciendo así alrededor de 15% su uso de aire acondicionado convencional. Para no quedarse atrás, Goldman Sachs Group transporta a banqueros por toda Nueva York en automóviles híbridos.

Los mayores bancos de Wall Street se han lanzado a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, en momentos en que el creciente costo del combustible anima a ahorrar energía. Los accionistas, sus empleados y los activistas también los impulsan a asumir una postura en contra del calentamiento global. “Es estratégico”, asegura Stuart Harper, director mundial de Ecología Interna de la financiera UBS AG, que trabaja en Londres. “El tema ha avanzado tanto en la agenda pública en los últimos dos años que los empleados esperan que tengamos una buena historia para contar”.

Las empresas financieras de todo el mundo agravan el calentamiento mundial con su alto consumo de electricidad y gas natural en decenas de miles de edificios con computadoras que funcionan las 24 horas. Además, en estas compañías insisten todavía en que los banqueros viajen para visitar personalmente a los clientes.

En UBS, los viajes por avión representan cerca de 25% de las emisiones anuales de gases de efecto invernadero del mayor banco de Suiza, dice Harper. Citigroup, que opera 14,500 instalaciones en el mundo, informó que, en 2006, sus emisiones de dióxido de carbono ascendieron a 1.4 millones de toneladas, según Carbon Disclosure Project, un grupo de Londres que recaba información ambiental de 1,300 compañías.

Merrill Lynch y Morgan Stanley, con 60,000 empleados, produjeron unas 213,000 toneladas de emisiones cada una en 2006. En comparación, las emisiones de la mayor empresa eléctrica de EU, American Electric Power, que utiliza carbón, fueron de 145.4 millones de toneladas en 2006.

Las compañías de Wall Street prometen reducir sus emisiones utilizando tecnología, como videoconferencias, para bajar el número de viajes. Bank of America Corp, con sede en Carolina del Norte, se comprometió a disminuir 9% sus emisiones totales en Estados Unidos de 2004 a 2009.

Morgan Stanley dijo que en 2008 se convertiría en la primera empresa estadounidense en compensar 100% sus emisiones de dióxido de carbono comprando bonos equivalentes en el mercado de carbono. “El ambientalismo es la sopa del día”, comenta Mark Nicholls, vicepresidente de Bank of America, que supervisa más de ocho millones de metros cuadrados de espacio de oficinas.

Goldman Sachs y Bank of America también buscan las mejores calificaciones del US Green Building Council por los rascacielos de vidrio que están construyendo en Manhattan. Los costos de energía de los edificios certificados son 30% menores, y las emisiones de gases de efecto invernadero, 36% más bajas que las de aquellos que no han logrado la calificación, explica Doug Gatlin, director del programa Leadership in Energy and Environmental Design de Washington.

La torre de 55 pisos de Bank of America y el edificio de 43 pisos de Goldman en el Bajo Manhattan están hechos con cemento combinado con compuestos reciclados cuya fabricación requiere menos energía. Utilizarán sistemas de enfriamiento con hielos, como los que Credit Suisse instaló hace dos años en su edificio de 1932, el cual costó 3.7 mdd.

Bill Beck, director mundial de Sistemas Críticos de Ingeniería de Credit Suisse, señala que el enfriamiento con hielo reduce las emisiones de gases de efecto invernadero al utilizar la red eléctrica de la ciudad por la noche, durante las  horas más eficientes.

Con esto, el banco ahorra suficiente energía en un año como para alumbrar 333 casas en Nueva York, estima la New York State Energy Research and Development Authority.

Aunque los bancos están ‘limpiando su casa’, el financiamiento que otorgan a compañías de carbón y otras que contaminan considerablemente sigue ensuciando su registro ambiental. “En eso hay un hoyo gigante’’, apunta Michele Chan, que supervisa la campaña de servicios financieros en Friends of the Earth de Washington.

Credit Suisse, Goldman Sachs, Merrill Lynch, Morgan Stanley y otras compañías están ayudando a unas 20 empresas a desarrollar nuevas plantas de generación eléctrica con carbón, según la Rainforest Action Network. La organización tiene una página web, dirtymoney.org, dedicada a detener ese financiamiento.

Bloomberg

Ahora ve
No te pierdas