Obreros en Bolivia en ayuno por atentado

Miembros de la Central Obrera Boliviana empezaron una huelga de hambre después de ser atacados; se acusa a la extrema derecha de colocar la bomba y arremeter en contra de la clase trabajadora
LA PAZ (CNN) -

Tres dirigentes de la unitaria Central Obrera Boliviana (COB) se encerraron e iniciaron una huelga de hambre para exigir el esclarecimiento de un reciente atentado con dinamita contra la sede de esa organización, en medio de un clima de tensión política, informó el miércoles la prensa local.

El minero Pedro Montes, dirigente máximo de la Central (COB), dijo que el ayuno se inició en la misma sede sindical el lunes en la noche, horas después del ataque con un explosivo que la policía describió inicialmente como "carga de dinamita con mecha lenta", que causó grandes destrozos en el inmueble.

El atentado contra la COB, un ente formalmente independiente aunque próximo al Gobierno de Evo Morales, acrecentó la tensión política que vive Bolivia por un persistente rechazo de la oposición política y regional a la "revolución democrática y cultural" del presidente izquierdista.

Montes dijo telefónicamente a radio Erbol que el atentado del lunes "fue hecho por la extrema derecha y que estaba dirigido a liquidar a algunos dirigentes".

Sus declaraciones fueron desde una habitación de la sede de la COB, ubicada en pleno centro de la Paz, que, según dijo, fue tapiada a pedido de los ayunadores.

"Exigimos encontrar a los autores materiales e intelectuales de estos atentados, porque si dejamos pasar esto hoy, mañana vamos a estar lamentando mucho (...), es momento de poner alto a estos terroristas que están atentando contra la clase trabajadora y los bolivianos", expresó.

Montes sugirió que el ataque a la COB podría tener conexión con violentas manifestaciones antigubernamentales ocurridas en meses recientes en las ciudades de Sucre y Cochabamba, y con los atentados de la semana pasada en Santa Cruz contra la casa de un político oficialista y un hotel que suele utilizar Morales.

El portavoz gubernamental, Alex Contreras, dijo el miércoles a reporteros que "el ataque a la COB es una respuesta de la extrema derecha al apoyo que los sindicatos dan a las políticas de cambio".

El presidente Morales, quien completará en enero los dos primeros años de su mandato quinquenal, ha puesto en marcha planes de nacionalización de la economía y de transformación política y social, que resume como "refundación" del país más pobre de Sudamérica.

Para ello impulsó la redacción de una nueva Constitución "plurinacional", que fue concluida a mediados de diciembre y es rechazada por prefectos (gobernadores) y líderes cívicos de cinco de los nueve departamentos bolivianos, que buscan en cambio autonomías regionales de facto.

El presidente, que hizo tres invitaciones frustradas al diálogo con los prefectos opositores en el último mes, advirtió el sábado pasado que la resistencia conservadora podría provocar una "rebelión popular" en Santa Cruz.

La situación en el país altiplánico es seguida de cerca por los gobiernos de Argentina y Brasil, que reciben de Bolivia vitales suministros de gas natural, y los de Cuba y Venezuela, aliados políticos de Morales.

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