Pakistán sepulta cuerpo de Bhutto

El cadáver de la líder opositora fue enterrado este viernes en el mausoleo de su familia; el asesinato de Bhutto amenaza con desatar una fuerte crisis política en Pakistán.
Miles de personas acudieron a despedir el cuerpo de Benazir
NAUDERO, Pakistán (CNN) -

La líder opositora pakistaní Benazir Bhutto fue enterrada este viernes en el mausoleo de su familia, mientras el país se sumía en una profunda crisis desatada por su asesinato.

Miles de personas lloraron mientras el cuerpo de Bhutto, asesinada tras participar en un mitin electoral, era transportado desde su hogar en la provincia de Sindh, en el sur del país, hasta la tumba.

Fue enterrada junto a su padre, el ex primer ministro Zulfikar Ali Bhutto, que fue ahorcado en 1979 tras ser derrocado por un golpe militar.

Muchos desataron su ira contra el presidente pakistaní, Pervez Musharraf, y contra Estados Unidos, que apoya desde hace tiempo al ex jefe del Ejército con la esperanza de que logre mantener la estabilidad en el país con poderío nuclear.

"Vergüenza para el asesino Musharraf, vergüenza para el asesino Estados Unidos", gritaban los participantes de la ceremonia mientras el marido de Bhutto, Asif Ali Zardari, acompañó el cajón envuelto con la bandera verde, roja y negra de su Partido del Pueblo de Pakistán en la procesión fúnebre hasta el mausoleo, en el pueblo de Garhi Khuda Bakhsh.

Musharraf, quien tomó el poder en un golpe militar en 1999 y espera permanecer como presidente tras haber renunciado al Ejército el mes pasado, ha apelado a la calma y culpó a militantes islámicos por el asesinato.

Pero muchos lo acusaron de no proteger a Bhutto, quien murió en la ciudad de Rawalpindi, sede del Ejército pakistaní.

En Sindh, donde Bhutto tenía un masivo apoyo popular, particularmente entre los pobres, al menos 16 personas, incluidos tres policías, murieron en protestas por el asesinato.

"Anticipamos que la situación puede empeorar después del funeral", dijo el ministro del Interior de la provincia de Sindh, Akhtar Zaman.

La muerte de Bhutto generó temores de un retraso en las elecciones convocadas para el 8 de enero, que se espera devuelvan a Pakistán a una democracia civil, aunque el primer ministro interino, Mohammadmian Soomro, dijo que por el momento no se había decidido ningún cambio en el cronograma.

Varios dirigentes mundiales pidieron al país que no se desvíe del camino hacia la democracia, a medida que los temores a una mayor inestabilidad en la región, de la mano del radicalismo islamista, sacudía los mercados.

"El malestar en Pakistán está erosionando dramáticamente el sentimiento del mercado porque se sabe que el país, a diferencia de Corea del Norte o Irán, realmente tiene armas nucleares", dijo Koichi Ogawa, jefe de portfolio de Daiwa SB Investments.

Brotes de violencia

En Sindh, las autoridades emitieron la orden de disparar contra los manifestantes violentos. Cientos de autos, camiones y autobuses fueron quemados y multitudes de personas bloquearon rutas y descargaron su ira contra Musharraf.

Paralelamente, una explosión en una reunión electoral en el noroeste de Pakistán provocó seis muertos, incluido un candidato del partido que apoya a Musharraf, informó la policía.

También hubo protestas esporádicas a lo largo y ancho del país y una persona murió en la ciudad de Lahore, al este.

Estados Unidos, que considera a Pakistán como un aliado en su lucha contra al Qaeda y los talibanes en la vecina Afganistán, había apoyado a Bhutto -educada en Oxford y Harvard- como la mejor esperanza de un retorno a la democracia.

"Estados Unidos condena fuertemente este acto cobarde de extremistas asesinos que están intentando minar la democracia en Pakistán", dijo el presidente George W. Bush.

Bush telefoneó a Musharraf e instó a los pakistaníes a honrar la memoria de Bhutto continuando con el proceso democrático y celebrando elecciones como estaba programado.

Aunque el primer ministro interino Soomro aseguró que todavía no hay cambios en el proceso eleccionario, analistas dicen que el asesinato, que siguió a una oleada de ataques suicidas y al agravamiento de la insurgencia islámica, impedirían su realización.

El ex primer ministro Nawaz Sharif, rival político de Bhutto, dijo que su partido boicotearía las elecciones de enero. Sharif culpó a Musharraf de generar inestabilidad.

El mandatario pakistaní impuso un estado de excepción en noviembre, en una maniobra calificada como un intento por detener un proceso judicial para vetar su reelección como presidente, pero decidió levantarlo a principios de mes.

En 1988, con sólo 35 años, Bhutto se convirtió en la primera ministra elegida por el voto democrático en el mundo musulmán. La derrocaron en 1990, fue reelecta en 1993 y de nuevo depuesta en 1996 en medio de acusaciones de corrupción que según ella tenían motivaciones políticas.

Bhutto, quien escapó ilesa de un ataque suicida en octubre que cobró la vida de 139 personas, estaba casada y tenía tres hijos, un varón, Bilawal, de 19 años, y dos mujeres, Bakhtawar, de 17 y Aseefa, de 14.

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