Santos inocentes a la mexicana

El pedir dinero y no devolverlo es una costumbre del 28 de noviembre en el país; este día la Iglesia invita a reflexionar sobre quienes mueren por maldad y descuido humano.
CIUDAD DE MÉXICO (Notimex) -

La broma de pedir dinero prestado y devolverlo hasta el 2 de febrero o no regresarlo es una tradición muy a la mexicana en este día de los Santos Inocentes, aunque el origen
de esa celebración se desprende de un pasaje religioso trágico.

El especialista en arte sacro y tradiciones religiosas, José de Jesús Aguilar, explica que este día la Iglesia Católica invita a los feligreses a reflexionar sobre quienes mueren por la maldad y el descuido humano.

También la Iglesia Católica exhorta a los feligreses a que las bromas, que por tradición se hacen entre amigos o familiares, sean con respeto y sin ofender a nadie.

El origen de los Santos Inocentes tiene dos vertientes: la religiosa que se recuerda en el Evangelio de San Mateo en el episodio en el que el rey Herodes al sentirse amenazado por el nacimiento de Jesús ordena matar a todos los niños menores de dos años.

De ahí, señala el experto, surge la denominación de Santos Inocentes, esta última palabra que significa el que no hace daño a nadie y no obstante padece la muerte o sufrimiento a causa de sus semejantes.

La otra vertiente, la pagana, surge en la Edad Media en Europa cuando del 25 al 31 de diciembre todos los ciudadanos dejaban sus deberes cotidianos y en un afán de divertirse tomaban supuestamente el papel de las autoridades civiles y religiosas.

De esta manera, asegura el también subdirector de Radio y Televisión del Arzobispado de México, se creaban leyes temporales, se otorgaban toda clase de perdones, incluso de deudas, además de que se hacían bromas a la gente.

El sacerdote católico detalla que ese tiempo era de mascaradas, de baile, canto y en el que los ciudadanos hacían todo tipo de locuras, por lo que se le denominaba la "fiesta de los locos", la cual derivó en excesos muy delicados como asesinatos.

Ante ello, la autoridad de ese tiempo lo prohibió y sólo permitió que se continuara con el aspecto de las bromas hasta cierto límite, además de que la fiesta se redujo a un solo día, el 28 de diciembre.

Añade que el primer dato conocido sobre las bromas de los Santos Inocentes se ubica en el sur de España, en Sevilla, donde a las personas distraídas o despistadas se les colocaba un letrero o monigote en la espalda y la gente le gritaba ­inocente!, ­inocente!.

La tradición llegó a México con los españoles, aunque en el país hubo algunos cambios como la broma de pedir prestado y no regresar el dinero hasta el 2 de febrero, lo que recuerda el relato en que Herodes busca a Jesús y éste reaparece en el templo el 2 de febrero.

El sacerdote destaca que al incorporarse esta fecha a la tradición mexicana se intenta unir lo religioso con lo pagano y se incorpora la cantaleta "inocente palomita que te dejaste engañar hoy por ser día de los inocentes no te lo vuelvo a dar".

Además, a través de los medios de comunicación se dan noticias que parecerían deseables pero que son falsas, como que se eliminará el impuesto de la tenencia, no subirá la gasolina o que los políticos no cobrarán por hacer su trabajo.

Aguilar indica que para la Iglesia bromear y divertirse no es contrario a la fe cristiana siempre que se haga con respeto y prudencia.

No obstante, añade, que más importante es que los católicos hagan conciencia de las víctimas inocentes, como quienes mueren a causa de accidentes relacionados con el consumo del alcohol, por secuestro y narcotráfico o negligencias médicas, abortos, entre otros.

 

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