Castro idea método de alfabetización

El mandatario cubano quiere exportar la su fórmula para enseñar a leer y escribir a los pobres; el método se basa en la asociación de letras y números.
Fidel Castro quiere enseñar a leer y escribir. (Reuters)  (Foto: )
LA HABANA (CNN) -

Fue, cuentan en Cuba, otra de las ideas revolucionarias de Fidel Castro: una fórmula relámpago de alfabetización basada en la asociación de letras y números.

El líder cubano propuso usar la radio para enseñar a leer y escribir a los pobres del mundo. El método fue experimentado en 1999 en Haití y funcionó.

"Fidel insistió en que los campesinos conocen más de números que de letras y planteó, entonces, por qué no incluíamos los números dentro del proceso de alfabetización", dijo Jaime Canfux, asesor del Instituto Pedagógico Latinoamericano y Caribeño de La Habana, en una entrevista.

Desde entonces, el método cubano Yo Sí Puedo, ha enseñado a leer y escribir por radio, televisión o videos a dos millones de olvidados en 20 países, desde los suburbios de Haití hasta las comunidades indígena maorí en Nueva Zelanda.

Rápido y barato, se convirtió en un instrumento de cambio social para el presidente venezolano Hugo Chávez, el principal aliado de Castro, que alfabetizó a 1.5 millones de personas en dos años y medio, según cifras oficiales.

En el barrio de El Valle, en Caracas, el operador de carga Martín Roche hace planes de futuro. Tiene 52 años y asiste por las noches a las 65 clases en video enviadas de Cuba.

"He aprendido a escribir y leer mejor. He aprendido también matemáticas. Me ha ido muy bien y espero llegar a estudiar ingeniería en la universidad", dijo.

"Cuando uno aprende es más libre, va avanzando", añadió.

La fórmula cubana parte de la base de que los analfabetos conocen por lo menos los números. Cada letra del abecedario es asociada a número y así, personas como Roche aprenden en apenas dos meses a componer y descifrar palabras mediante combinaciones numéricas.

Voluntad política

Yo Sí Puedo, dicen en Cuba, es el resultado de la experiencia acumulada desde 1961, cuando Castro movilizó 100,000 estudiantes en una masiva campaña que redujo el analfabetismo de un 23.6% a 3.9% en apenas un año.

"Conozco muchos militares de alta graduación, científicos y pedagogos que eran analfabetos", dijo Canfux, de 66 años, en su oficina de Ciudad Libertad, el ex cuartel del dictador Fulgencio Batista.

Cuba, con una tasa de alfabetización del 99.8%, lidera hoy de lejos las estadísticas de América Latina y está por encima de países desarrollados como España o Italia.

"El secreto del Yo Sí Puedo es que es un método diseñado para una acción masiva. En procesos donde hay voluntad política de los gobiernos, las cifras crecen mucho en 10 días", indicó Canfux.

Yo Sí Puedo fue recientemente traducido al quechua y aymara para cumplir la promesa de Castro de alfabetizar en 30 meses a unos 1.2 millones de personas en Bolivia, el país más pobre de Sudamérica presidido por otro aliado, el líder indígena Evo Morales.

Tras el regreso este año al poder del líder sandinista Daniel Ortega, Nicaragua, que lidera las estadísticas del analfabetismo en América Latina con un 20.5% de su población mayor de 15 años, es el último desafío.

En Managua, Carmen Uceda se prepara para la prueba final del Yo Sí Puedo: escribir una carta.

"Antes solamente sabía lo que eran las vocales. A los 25 días ya hacía palabras, las escribía", dijo la mujer de 40 años.

Cuba ofrece gratuitamente el método, los asesores e incluso los materiales. El país receptor pone los alfabetizadores y corre con los gastos logísticos.

"Aquí no hay cuestiones lucrativas. Esto no es una empresa comercial que vende un programa. La base es la ayuda mutua y la solidaridad", dijo Canfux.

Naciones Unidas calcula que hay 771 millones de analfabetos en el mundo. El problema, dicen, está directamente ligado a la pobreza.

Según la Organización de Estados Iberoamericanos, enseñar a leer y escribir a los 34 millones de analfabetos de Latinoamérica costaría 4,000 millones de dólares o 120 dólares por persona.

A Cuba, en cambio, las cuentas le salen mucho más baratas: apenas entre 23 y 33 dólares por analfabeto.

Aplausos y críticas

Pero el método cubano ha levantado ruido. En Venezuela, por ejemplo, los críticos de Chávez han dicho que es "ideologizante" y "adoctrinador".

"A veces, al inicio, hay alguna tensión en lugares donde fueron aplicadas políticas que no dieron resultados y de golpe llega alguien que va y lo hace", dijo Canfux.

"Hay una tendencia a intentar convertirlo en un elemento político", añadió.

Por si acaso, Cuba se limita a enviar a los instructores que entrenan a los alfabetizadores locales. No hay cubanos enseñando a leer ni escribir, dijo Canfux.

Cuba ha ofrecido el Yo Sí Puedo a la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Unesco.

La Unesco ha elogiado y premiado el sistema cubano, al que considera una "estrategia valiosa". Sin embargo, advirtió sobre "lagunas importantes" como, por ejemplo, dificultades técnicas y políticas a la hora de realizar evaluaciones externas.

"Algunas de sus autoevaluaciones ponen de manifiesto un escaso nivel de autocrítica, lo cual limita considerablemente las posibilidades de mejorar un sistema", dijo la Unesco en el 2006.

Cuba repuso que las críticas "no se corresponden exactamente con la realidad".

Donde no encontró el apoyo político de Bolivia, Nicaragua y Venezuela, Yo Sí Puedo fue introducido por gobiernos regionales como en los estados mexicanos de Michoacán y Oaxaca o movimientos sociales como en Buenos Aires.

De la misma forma comienza a llegar ahora al primer mundo. En Canadá una universidad manifestó interés por usarlo con minorías como los esquimales y en Sevilla el ayuntamiento quiere llevarlo a sus barrios marginales.

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