Cuba sigue igual, Raúl y Fidel distintos

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LA HABANA (AP) -

Con su gesto adusto y tieso ante el pueblo, Raúl Castro no posee el carisma de su hermano Fidel. Pero no le hace falta. Desde que asumiera el poder temporalmente por la enfermedad del líder cubano, Raúl ha mantenido con soltura las riendas del gobierno. El domingo cumple 76 años.

Cuba ha cambiado poco desde que este general del ejército se hizo cargo del gobierno provisional tras la cirugía intestinal que obligó a su hermano a dar un paso al costado, en julio.

Raúl, que durante años se desempeñó como ministro de Defensa, no ha anunciado cambios de políticas y sólo ha hablado en público en pocas oportunidades. Pero también ha mantenido en funcionamiento al sistema comunista y ha evitado el colapso que muchos detractores de Castro vaticinaron durante décadas.

''La creencia popular es que con Raúl habrá un gobierno con menos carisma y un gobierno con más procedimiento y protocolo'', manifestó Louis Perez, profesor de historia en la Universidad de Carolina del Norte y autor de varios libros sobre Cuba. ''Raúl pareciera escaparle a los micrófonos y las cámaras, y prefiere trabajar con su plantilla''.

A diferencia de Fidel, que aparecía constantemente en público, Raúl ha permanecido casi siempre oculto. En cambio, pasa ese tiempo en camaradería con jerarcas militares, muchos de los que lo describen como sumamente leal.

José Ramón Fernández, un vicepresidente que ayudó a comandar las fuerzas contra los invasores en 1961 durante Bahía de los Cochinos, escribió que ''Raúl es sistemático en su estilo de trabajo y dirección''.

Es una persona que ''cuando toma una decisión va a sus detalles, pero además a las relaciones y al entramado de actividades y plazos que reclama su cumplimiento'', escribió Fernández en un tributo publicado el año pasado en el diario Granma del Partido Comunista.

Como jefe de las fuerzas armadas, Raúl dirigió la participación militar de Cuba en las guerras civiles de Angola y Etiopía en los años 70, mientras supervisaba los esfuerzos de los soldados para ayudar a rescatar a la nación tras el colapso de la Unión Soviética en 1991.

Pedro, un guardia de seguridad de La Habana vieja, dijo que los cubanos no necesitan ver a Raúl todos los días para saber que está a cargo del poder.

''Durante mucho tiempo se preparó como el segundo'' hombre de más importancia después de Fidel, expresó Pedro, que pidió no revelar su apellido por temor a repercusiones negativas en su trabajo. Dijo que los cubanos temen lo que sucedería si el estado de salud de Fidel empeora.

''Fidel está allí apoyándolo'', expresó Pedro sobre Raúl. ''Algún día ya no estará''.

Si Raúl está preocupado por lo que pudiera suceder, no lo ha demostrado y desde hace tiempo ha sugerido que el sistema persistirá a largo plazo, más allá de quién sea el líder.

''Unicamente el Partido Comunista, como institución que agrupa a la vanguardia revolucionaria y garantía segura de la unidad de los cubanos en todos los tiempos, puede ser el digno heredero de la confianza depositada por el pueblo en su líder'', expresó en un discurso que pronunció poco antes de que Fidel se enfermara.

Fidel Castro no ha aparecido en público en los últimos 10 meses, y los detalles de estado de salud siguen siendo un secreto. Ha difundido varios artículos con su firma en las últimas semanas, y pareciera no tener apuro en asumir las tareas presidenciales.

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