Asesores de la Casa Blanca van al Senado

El congreso aprobó citaciones para que interrogen a funcionarios por la destitución de fiscales Bush ha resistido duramente autorizar que sus subalternos declaren.

Una comisión de la Cámara de Representantes aprobó este miércoles citaciones para que el asesor presidencial Karl Rove y otros funcionarios de la Casa Blanca sean interpelados bajo juramento por la destitución de ocho fiscales federales.

La medida allana el camino para un enfrentamiento constitucional de poderes, pues el presidente George W. Bush ha resistido duramente autorizar que sus subalternos declaren ante el Congreso bajo juramento sobre este tema.

Un subcomité de la Comisión de Asuntos Judiciales de la Cámara de Representantes realizó la votación a voz.

''Alguien debe rendir cuentas por esto'', afirmó la presidenta del subcomité, la demócrata Linda Sanchez.

La Casa Blanca se ha negado a ceder terreno en la controversia. Ha respaldado al atribulado secretario de Justicia Alberto Gonzales y ha insistido en que los despidos sí procedían. El portavoz presidencial Tony Snow dijo que, al ofrecer que los asesores hablen en forma privada con los comités, Bush buscó evitar el ''espectáculo en los medios de comunicación'' resultante si se efectúan audiencias públicas con Rove y otros declarando formalmente como testigos.

''La pregunta que tienen que hacerse es: ¿Están más interesados en ofrecer un espectáculo político que en obtener la verdad?'', afirmó Snow con relación al ofrecimiento que hizo el martes la Casa Blanca a través de su asesor legal, Fred Fielding. En dicha oferta, los asesores presidenciales hablarían en forma privada con los Comités Judiciales de ambas cámaras, pero no bajo juramento y sin que se lleve un registro formal de lo declarado.

El panel aprobó, pero no ha emitido, citaciones para Rove, la ex asesora legal de la Casa Blanca Harriet Miers, sus subalternos y Kyle Sampson, jefe de personal de Gonzales y quien renunció tras el escándalo desatado la semana pasada. El Comité Judicial en pleno autorizaría las citaciones si su presidente John Conyers decide hacerlo.

El autorizar las citaciones ''permitirá a este organismo negociar desde una posición de fuerza'', dijo el representante demócrata William Delahunt.

Los republicanos consideraron que la autorización es prematura, aunque algunos miembros del partido dijeron que accederían a las citaciones si Conyers promete emitirlas sólo si tiene evidencias de que se cometieron fechorías.

Conyers estuvo de acuerdo. ''Esta (autoridad) no será empleada de una forma que les haga lamentar la forma en que votaron''.

Varios republicanos dijeron ''No'' durante la votación oral, pero no se llevó a cabo un proceso de votación formal.

Investigadores del Congreso revisan 3,000 páginas de correos electrónicos y otros materiales relativos al despido de los fiscales. El escándalo se centra en denuncias de que los fiscales fueron destituidos por motivos políticos, y algunos de los fiscales han denunciado que fueron presionados por partidistas republicanos y que al final fueron destituidos por negarse a procesar a opositores o a obedecer órdenes de jerarcas republicanos.

Por su parte, Bush se mantuvo firme.

¿Luchará contra los demócratas en la corte para proteger a sus asesores de posibles citaciones del Congreso?

''Absolutamente'', declaró el mandatario el martes.

Los demócratas rechazaron la amenaza rápidamente. El Comité Judicial del Senado planea aprobar el jueves las citaciones para los mismos funcionarios.

''El testimonio debe ser bajo juramento y se debe llevar un registro formal del mismo. Esa es la fórmula para verdaderamente deslindar responsabilidades'', dijo Patrick Leahy, presidente del Comité Judicial.

 

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