Irak clave en campaña de Clinton y Obama

La guerra se ha convertido en el tema principal de la contienda entre ambos demócratas; para alcanzar más simpatizantes hacia la presidencia de 2008.

La guerra en Irak, un tema crucial en la contienda por alcanzar la presidencia en 2008, se ha convertido en una lucha de poderes entre los demócratas Hillary Rodham Clinton y Barack Obama en que ambos buscan demostrar su credibilidad y liderazgo.

Obama ha hecho énfasis en su oposición firme a la guerra desde que ésta comenzó, considerando dicha oposición como una demostración crucial de buen juicio presidencial.

El equipo de Clinton ha comenzado a objetar públicamente la defensa que hace Obama de su autenticidad y rectitud política en torno al delicado asunto.

 Las encuestas muestran que ahora la mayoría de los estadounidenses se oponen firmemente a la guerra, pero esa cifra es mucho más elevada entre los demócratas.

Un sondeo efectuado por The Associated Press-Ipsos el mes pasado halló que el 61% del público ahora cree que el conflicto fue un error; entre los demócratas el número asciende al 91%.

''En este momento el tema más importante entre los demócratas es Irak, y estos candidatos se encuentran bajo una presión increíble por parte de los activistas del partido para que toquen el tema en forma detallada'', dijo el estratega demócrata Erik Smith.

''Obama está intentando ser el candidato insurrecto con relación a la guerra, mientras que la campaña de Clinton intenta equilibrar las circunstancias de la competencia y cambiar el marco de referencia del debate'', agregó.

Obama ha destacado como uno de los temas principales de su campaña el hecho de que él se opuso firmemente a la guerra desde un principio.

 Era senador por el estado de Illinois en el 2002 cuando el Congreso le dio al presidente George W. Bush la autoridad para emplear la fuerza militar, y en ese entonces Obama dijo públicamente que la invasión a Irak propuesta era algo ''tonto'' y ''precipitado''.

Clinton, senadora por Nueva York que votó en favor de la autorización de la guerra en el 2002, ha sido criticada por muchos activistas del partido por dicho sufragio desde que lanzó su campaña presidencial.

Se ha negado a repudiar el voto que hizo en esa ocasión, pero ha criticado duramente la forma en que el gobierno ha conducido la guerra. Ha dicho que ''si en ese entonces hubiéramos sabido lo que ahora sabemos'' ella nunca habría votado en la forma en que lo hizo.

Los asesores de Clinton insisten en que a los votantes les importa más cómo finalizar el conflicto en Irak que reflexionar cómo comenzó.

En los últimos meses, la candidata ha respaldado leyes que ponen un límite al número de soldados y ha hablado detalladamente sobre cómo solucionaría la guerra si llega a la presidencia.

 

 

 

 

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