Pleito por Guantánamo en gabinete de EU

El secretario de defensa quiere cerrar la prisión en Cuba que considera "mancha" la imagen de el vicepresidente Dick Cheney, el fiscal general Gonzales y Bush se opusieron a la idea.

El secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, fue partidario de cerrar Guantánamo tras asumir el cargo, porque considera que "mancha" la imagen de su país y arroja dudas sobre la legitimidad de los juicios militares.

Según The New York Times, que cita fuentes anónimas del Departamento de Estado, el Pentágono y la Agencia de Seguridad Nacional, Gates intentó, tras asumir el puesto y durante tres meses, que la Casa Blanca cerrara la prisión en suelo cubano "lo más rápido

posible".

De su lado estuvo la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, pero fue imposible convencer al vicepresidente Dick Cheney y al fiscal general Alberto Gonzales. La discusión terminó cuando Bush respaldó a estos últimos, puntualizó el diario.

 La intención de Gates era fijar un "plan de acción específico" para desmantelar Guantánamo, un deseo que ha expresado en reiteradas ocasiones el propio Bush, comentó The New York Times.

 Si embargo, el mandatario ha indicado también que esto no podrá suceder en el corto plazo, recordó el matutino.

 La idea de Gates era la de trasladar a los presos sospechosos de terrorismo retenidos en Guantánamo a suelo estadunidenses para que fueran juzgados en el país, lo que suscitó reacciones en contra, al temer que de esta forma tendrían más garantías judiciales.

 Según el secretario, citado por el diario, la existencia de este centro de detención "mancha" la imagen de Estados Unidos en el exterior y hace ver como "ilegítimos" los juicios celebrados allí.

 La iniciativa del secretario de Defensa supone un cambio radical con la postura de su antecesor, Donald Rumsfeld.

 Un funcionario consultado por el The New York Times dijo que el asunto podría resurgir de nuevo si Gonzales se viera forzado a dimitir por la batalla respecto a los fiscales destituidos en Estados Unidos.

"Veamos qué ocurre con Gonzales", dijo al periódico un miembro de alto rango del gobierno, quien agregó que "sospecho que esto aún no ha acabado".

 El portavoz de la Agencia de Seguridad Nacional, Gordon D. Johndroe, indicó por su parte al matutino que "la política sigue siendo la misma" en alusión a Guantánamo y que seguirá en funcionamiento.

 Otro funcionario, mencionado por el periódico, señaló que ni Gates ni Rice han expresado en público y con claridad sus deseos, pues "nadie va a ser insubordinado con el presidente. Ya saben, ellos dicen: ‘una guerra, un equipo’".

 En la actualidad, en el centro de detención en suelo cubano, que opera desde 2002 tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, hay 385 presos extranjeros, entre ellos 14 de "gran valor" trasladados en septiembre desde prisiones secretas de la CIA.

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