Ataques dejan 149 chiítas muertos

Insurgentes mataron el martes a 149 peregrinos chiítas que se dirigían a la ciudad de Kerbala; probablemente incrementarán las tensiones sectarias entre la mayoría chiíta y los sunitas.
HILLA, Irak (CNN) -

Insurgentes mataron el martes a 149 peregrinos chiítas que se dirigían a la ciudad sagrada de Kerbala, incluyendo a 115 personas que murieron cuando dos atacantes suicidas se inmolaron en uno de los peores ataques de la guerra que ya lleva cuatro años.

Los ataques, que se producen un año después del asalto a un santuario chiíta en la ciudad de Samarra, probablemente incrementarán las tensiones sectarias entre la mayoría chiíta y los sunitas que han amenazado con sumir al país en una guerra civil.

En el peor incidente, dos atacantes se suicidaron junto a un campamento situado en el costado de una carretera en la ciudad de Hilla, al sur de Bagdad, matando a 115 personas, dijeron fuentes hospitalarias.

Los peregrinos estaban reunidos en el interior de tiendas de campañas para comer y descansar camino a Kerbala. Al menos 200 personas resultaron heridas en el ataque, señalaron funcionarios del hospital.

Vi a uno de los suicidas. Tenía unos 40 años. Se inmoló y vi partes de cadáveres volando", dijo a Reuters un testigo que declinó dar su nombre.

Otro testigo describió escenas de caos, y dijo que algunas sandalias y restos de ropas estaban tiradas junto a charcos de sangre y tiendas de campaña en llamas.

El primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, atribuyó el ataque a militantes sunitas y partidarios del ex presidente Saddam Hussein, luego de calificar el incidente como un "crimen barbárico", de acuerdo a una declaración emitida por su despacho.

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, insistió el martes en que el nuevo plan de seguridad en Bagdad está logrando progresos graduales, pese al reporte sobre la muerte de nueve soldados estadounidenses en dos ataques con bomba ocurridos el lunes en el norte de la capital.

Más de 3,185 soldados estadounidenses han perdido la vida en Irak desde el inicio de la invasión del 2003, liderada por Estados Unidos.

Durante un discurso ante la organización de veteranos de guerra, Bush defendió su plan para desplegar un contingente adicional de 21,500 soldados estadounidenses en Irak, para controlar los barrios más inestables de Bagdad, que han sido asolados por la violencia sectaria.

Las medidas de seguridad en Hilla fueron intensificadas por temor a nuevos ataques suicidas de insurgentes sunitas durante las fiestas religiosas chiítas. En marzo del 2004, 171 personas fallecieron en Bagdad y Kerbala en un asalto similar.

Insurgentes asaltaron a peregrinos dentro y en las cercanías de Bagdad, con la intención de desafiar el operativo de seguridad de Maliki.

Un coche bomba que explotó el martes dejó a 12 personas muertas en el distrito capitalino de Doura, informó la policía.

Grandes grupos de peregrinos chiítas se dirigen a Kerbala a pie y en bus para conmemorar la festividad de Arbain, que marca fin del ayuno de 40 días tras el Ashura, fecha que recuerda la muerte de Husayn ibn Ali, nieto del profeta Mahoma.

En otro incidente registrado en Irak, decenas de militantes liderados por Al Qaeda irrumpieron el martes en una prisión de la ciudad de Mosul y liberaron a unos 140 prisioneros, en uno de los mayores ataques a una cárcel iraquí desde la invasión del 2003, informó la policía.

Un máximo de 300 militantes liderados por Abu Omar al-Baghdadi, quien encabeza un estado islámico propio en Irak, atacaron poco después del atardecer la prisión de Badoush, ubicada al noroeste de Mosul, y sometieron a la policía, que se vio obligada a llamar al Ejército de Estados Unidos por ayuda.

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