Bush y demócratas divididos en A. Latina

El presidente de EU buscará reforzar la democracia, el comercio y el uso de biocombustibles; pero mucho de lo que quiere hacer está limitado por los democratas en el Congreso.
El presidente de EU viene a Latinoamérica con limitantes de  (Foto: )
WASHINGTON (CNN) -

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, buscará reforzar la democracia, el comercio y el uso de biocombustibles en su gira por América Latina esta semana, pero mucho de lo que quiere hacer tiene una limitación: los demócratas en el Congreso estadounidense.

El viaje a Brasil, Uruguay, Colombia, Guatemala y México entre el 8 y el 14 de marzo busca hacer un contrapeso al izquierdista venezolano Hugo Chávez en la región, dicen analistas, pero también expone las diferencias de Bush con el nuevo Congreso demócrata sobre cómo lidiar con América Latina.

Criticado por olvidar rotundamente la región después de los atentados de 11 de septiembre del 2001, Bush buscará intensificar la relación con sus aliados en un continente que vivió más de una decena de elecciones el año pasado y donde crece el sentimiento antiestadounidense.

"La semana pasada, todos los congresistas decían que estamos abandonando a América Latina, que (la política exterior) está caminando en la dirección equivocada", dijo Peter Hakim, presidente del Diálogo Inter-Americano, un centro de investigación en Washington.

El viaje se da en los últimos dos años del mandato de Bush, que goza de baja popularidad tanto en Estados Unidos como en la región, donde la relación llegó a uno de los puntos más bajos en décadas, según Arturo Valenzuela, director del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Georgetown.

"En más de 40 años de estudio de la región, raramente vi un momento de tanta falta de confianza en Estados Unidos", dijo.

En términos concretos, Bush lleva poco en el bolsillo para ofrecer. Firmará un ambicioso acuerdo con Brasil para crear un mercado global de etanol, ya que ambos países son los principales productores mundiales del biocombustible, que será financiado por la industria privada.

También lleva algunos programas humanitarios, como uno para la construcción de viviendas, para salud y educación.

 Comercio por ayuda

 La realidad es que gran parte de las decisiones sobre América Latina está en manos del Congreso controlado desde enero por demócratas, con ideas diferentes a las de Bush.

Mientras los republicanos buscan seguir promocionando el libre comercio como forma de reducir la pobreza en la región, los demócratas, por ejemplo, destacan la importancia de inyectar más dinero para programas de ayuda.

"No hay duda de que habrá un camino más lleno de piedras en relación al comercio", dijo Grant Aldonas, ex asesor del gobierno de Bush en temas de comercio y analista del Centro para Estudios Estratégicos y Internacionales (CSIS).

Los demócratas criticaron recientemente recortes de 70 millones de dólares que el gobierno de Bush propuso para programas de salud, educación y lucha contra el narcotráfico en algunos países como Nicaragua, Honduras y Bolivia para el 2008.

"Creemos que esos recortes en asistencia mandan un mensaje equivocado a nuestros amigos en el hemisferio", dijo el demócrata Eliot Engel, presidente del subcomité para el Hemisferio Occidental en el Comité de Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes.

Los demócratas son más proteccionistas por sus vinculaciones con los sindicatos estadounidenses.

Varios prefieren extender las preferencias arancelarias (conocidas en inglés bajo la sigla ATPDEA) a Colombia, Perú, Bolivia y Ecuador, a aprobar rápidamente tratados comerciales ya firmados con Perú, Colombia y Panamá, por ejemplo.

Las preferencias son un reconocimiento de Estados Unidos por la lucha de esos países contra el narcotráfico. Estas garantizan la entrada de miles de productos al mercado estadounidense sin pagar impuestos.

Aunque los tratados comerciales estén en baja en el nuevo Congreso, Aldonas es más optimista sobre un posible acuerdo de libre comercio con Uruguay, que firmó un acuerdo marco para inversiones y comercio con Estados Unidos.

"Con Uruguay sería mucho más fácil que en otras negociaciones por lo que tiene para ofrecernos como un mercado más maduro", dijo el analista.

 Brasil yMéxico

 En el caso de Brasil, hay interés de ambas partes en crear estándares comunes para desarrollar un mercado global de etanol, pero Bush no podrá prometer al presidente Luiz Inácio Lula da Silva una reducción de la tarifa que cobra Estados Unidos al etanol de caña de azúcar exportado desde Brasil.

"Ese es un asunto del Congreso. No es algo que uno pueda tratar en este momento", dijo Thomas Shannon, el principal diplomático para América Latina, el jueves pasado.

El único tema en el que Bush y los demócratas están de acuerdo es sobre la necesidad de una reforma migratoria para legalizar a unos 12 millones de inmigrantes ilegales que viven en Estados Unidos, algo que agrada a México ya que la mayoría de ellos viene de ese país, según los analistas.

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