Cárteles México, protagonistas: Grasso

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ROMA (Notimex) -

El procurador italiano antimafia Pietro Grasso consideró hoy a las organizaciones criminales mexicanas como "protagonistas" mundiales del tráfico de drogas al confirmar la introducción de estupefacientes a Europa vía Italia.

"No puedo dar mayores detalles, pero efectivamente las organizaciones criminales mexicanas son protagonistas a nivel mundial de tráfico de estupefacientes", dijo Grasso a Notimex, previo a la reunión que sostendrá este lunes aquí con el presidente mexicano Felipe Calderón.

El funcionario señaló que "el tráfico de drogas entre México e Italia está comprobado" por recientes decomisos de estupefacientes".

Sin embargo, insistió en su negativa de proporcionar detalles sobre las indagaciones relacionadas con los presuntos vínculos entre cárteles mexicanos y la Ndrangheta, la mafia calabresa, que es la principal introductora de cocaína en Europa.

"Las indagaciones siguen; la existencia de tráfico de droga entre México e Italia está comprobada por las operaciones que han permitido el decomiso de droga (proveniente de la nación latinoamericana)", dijo en referencia a casos registrados en los últimos tiempos en el país.

Portavoces de la comisaría de Palermo, por ejemplo, decomisaron más de 500 kilogramos de cocaína pura de México y que estaba destinada en parte a la camorra, la mafia napolitana.

Según fuentes policiales, al menos otra incautación de "cientos de kilogramos de cocaína" proveniente de territorio mexicano se ha registrado en Italia en los últimos dos años.

"Los cárteles mexicanos se ofrecen para transportar la droga también a Europa, aunque nosotros solamente tenemos hipótesis de trabajo sobre la relación entre las organizaciones criminales mexicanas y las italianas", precisó el fiscal antimafia.

Grasso, quien antes de ser nombrado procurador nacional antimafia fue titular de la Fiscalía de Palermo, Sicilia, informó que este lunes se reunirá con el presidente mexicano Felipe Calderón para exponerle la estrategia italiana de combate a la mafia.

En ese encuentro, a realizarse, en la sede del Ministerio de Justicia, participarán asimismo el ministro de Justicia, Clemente Mastella, y magistrados comprometidos en la lucha contra el crimen organizado en Italia.

"Este lunes tendremos un encuentro con el presidente Calderón, bajo su solicitud específica, pues pidió poder reunirse con magistrados que están en la trinchera de la lucha contra la criminalidad organizada, contra la mafia", aseveró.

"Le ilustraremos que es el sistema antimafia italiano; nuestras estrategias de combate a la criminalidad organizada", aseveró Grasso.

No obstante, subrayó que en Italia no se puede hablar de que la mafia haya sido derrotada, pese a que la estrategia oficial puso fin al ataque del crimen organizado contra el Estado y sus instituciones que a inicios de los años 90 ensangrentó al país.

"Efectivamente no existen ya los atentados de la Cosa Nostra (la mafia siciliana); podemos decir que desde 1992 no se han verificado esos atentados debido a la estrategia oficial que resultó ganadora bajo ese perfil", declaró el fiscal.

El año 1992 marcó el punto más alto del ataque de la Cosa Nostra contra el Estado, pues ese año asesinó en sendos atentados explosivos a los principales jueces antimafia, Giovanni Falcone y Paolo Borsellino, así como a la esposa del primero, la magistrada Francesca Morvillo y a sus escoltas.

También en 1992, la Cosa Nostra realizó atentados explosivos contra la basílica de San Juan de Letrán, la más antigua de Roma; contra la Galería de los Oficios, en Florencia, que custodia obras maestras del arte universal, además de que colocó coches-bomba en Milán, la capital financiera del país.

Los ataques causaron varios muertos y fueron seguidos por una "decidida" respuesta del Estado, que arrestó a algunos de los principales mafiosos, como Salvatore Riina

"El ataque a los representantes del Estado y de las instituciones ya no existe debido a la estrategia global del Estado que resultó ganadora", dijo Grasso.

Precisó que esa estrategia ha comprendido no solamente el aumento de las condenas carcelarias o el uso de otros instrumentos, como los colaboradores de justicia (mafiosos arrepentidos), sino también el régimen carcelario "duro y riguroso".

Asimismo, las intercepciones telefónicas como apoyo a las investigaciones, el uso de agentes bajo cobertura, los decomisos y confiscaciones de bienes o el ataque al patrimonio de la mafia.

También la infiltración de la mafia por parte de agentes del Estado en las diferentes comunidades o la disolución de los consejos municipales a su vez cooptados por el crimen organizado.

De la misma estrategia global forman parte la ley sobre el resarcimiento a las víctimas y la que prevé confiscar los bienes de personas secuestradas para impedir que sus familias paguen rescates.

"Todo esto integra una estrategia ganadora, pero no podemos decir que la mafia ha sido derrotada, pues desgraciadamente continúa con las extorsiones, con el intento de infiltración en las licitaciones públicas o con el tráfico de droga", puntualizó.

"Se han registrado muchos éxitos, como el arresto de Bernardo Provenzano (en 2006 tras 43 años prófugo de la justicia) o de otros jefes de familias mafiosas, pero no podría hablar de que la mafia ha sido derrotada", insistió.

Grasso recordó que en Italia existen varias mafias además de la Cosa Nostra (siciliana), como la camorra (napolitana), la Ndrangheta (calabresa) o la Sacra Corona Unita (pugliese).

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