Error humano hunde crucero griego

La semana pasada el barco con casi 1,600 personas se hundió frente a una isla en el Mar Egeo; dos franceses fallecieron al quedar atrapados en su cabina.

El ministro de la marina mercante griega indicó el martes que un error humano contribuyó al hundimiento de un crucero la semana pasada frente a una isla turística del Mar Egeo, obligando a evacuar a casi 1,600 personas.

Se teme que dos turistas franceses se ahogaron después de que el Sea Diamond encalló el jueves contra rocas sumergidas frente a la isla de Santorini, lo que provocó que se metiera el agua al barco y a la larga éste se hundiera. Entre los viajeros rescatados también había dominicanos.

Seis tripulantes del navío de bandera griega, entre ellos el capitán y el primer oficial, han sido acusados de negligencia. El capitán le dijo a los investigadores que una corriente marina lo sorprendió y arrojó el barco sobre las rocas, las cuales están marcadas y se encuentran en las cartas de navegación, minutos antes de que llegara al muelle.

La tripulación griega ha sido puesta en libertad, pero permanece en Santorini, indicaron las autoridades. Si el tribunal los considera fundados, los cargos conllevan una pena de hasta cinco años de cárcel.

Manolis Kefaloyiannis, ministro de la marina mercante, dijo el martes que ''es casi definitivo que hubo un error humano'' en el accidente, pero no proporcionó más detalles.

También elogió los esfuerzos de rescate, los cuales consideró ''perfectos'', a pesar de que algunos pasajeros se quejaron de que no había suficientes chalecos salvavidas, los tripulantes les dieron pocas indicaciones para ayudarlos a salir y tuvieron que bajar por empinadas escalas de cuerda para ponerse a salvo.

''Ahora nuestra atención está centrada en la cuestión del (daño al) medio ambiente... y, desde luego, en hallar a los dos desaparecidos'', señaló Kefaloyiannis.

Un submarino robot comenzó a filmar los restos el martes en un intento por localizar a los turistas desaparecidos y a la grabadora de datos del navío, mientras que los trabajadores intentaban limpiar el combustible que se filtró al mar desde los tanques del barco.

Se cree que los turistas perdidos, el francés Jean-Christophe Allain, de 45 años, y su hija Maud, de 16 quedaron atrapados en su cabina inundada. La esposa de Allain apenas logró escapar.

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