Maradona, nuevamente al hospital

El astro argentino del futbol sufrió una recaída por la hepatitis tóxica alcohólica que lo aque pero su vida no corre peligro.
El astro del futbol fue trasladado en ambulancia (AP).

Diego Maradona debió ser hospitalizado nuevamente el viernes debido a una recaída de la hepatitis tóxica alcohólica que lo afectó hace poco más de dos semanas, pero su vida no corre peligro, dijo su médico personal Alfredo Cahe.

En la madrugada, Maradona ingresó a un hospital provincial con fuertes dolores abdominales, apenas 48 horas después de haber sido dado de alta de su internación anterior, y ahora será trasladado a una clínica en la Ciudad de Buenos Aires.

"Yo sospechaba una pancreatitis (...) hasta ahora no me está dando eso, me da una reactivación de la hepatitis", dijo a una radio local Cahe, quien agregó que el ex astro del fútbol no estaba consumiendo drogas ni alcohol.

"No corre peligro", agregó.

El director del hospital de Ezeiza que lo recibió durante la madrugada coincidió y dijo en una conferencia de prensa que Maradona tiene "un pronóstico estable".

"Estuvo en terapia intensiva dado el antecedente (hepatitis tóxica alcohólica) que presentó Diego. Lo monitorizamos (observamos), le sacamos placas radiográficas y sangre para ver como estaba su organismo y pudimos constatar que se encuentra en muy buen estado general", señaló el fisiatra Oscar Cicco.

Luego, una ambulancia trasladaba al que para muchos fue el mejor futbolista de la historia al sanatorio privado De los Arcos en la ciudad de Buenos Aires.

Pocas horas después de haber dejado el hospital donde fue tratado entre el 28 de marzo y el 11 de abril, Maradona, de 46 años, dijo que iría "con suero, con mi médico o en ambulancia" al estadio la "Bombonera" a ver el clásico del fútbol argentino entre Boca Juniors y River Plate por el torneo local.

El campeón del mundo en 1986 se encontraba en la casa de campo de su novia Verónica Ojeda, cerca del hospital donde fue ingresado en la madrugada.

El "10" sufrió recurrentes crisis de salud desde el 2000 por su adicción a la cocaína. Pero el 28 de febrero fue hospitalizado por abuso de alcohol y debió permanecer días sedado para eludir los síntomas del síndrome de abstinencia a la bebida.

En el 2004 estuvo al borde de la muerte por problemas cardiorespiratorios asociados a su adicción a la cocaína, y en el 2005 se sometió a una cirugía gástrica para bajar de peso tras haber rondado los 120 kilos.

Ahora ve
No te pierdas