Francia, de cara a las presidenciales

A unas horas de vivir su primera vuelta en elecciones generales, nada está escrito en el país g el resultado final queda en manos de los indecisos, y aún así, la segunda vuelta es casi un hec
La contienda francesa ha sido más personal que política (Reu

Los candidatos presidenciales de Francia iniciaron el viernes pasado su último día de campaña antes de la primera ronda del domingo, buscando un impulso final para atraer a los votantes en unas elecciones que marcarán el comienzo de una nueva generación de líderes políticos.

El ex ministro del Interior, el derechista Nicolas Sarkozy, ha mantenido una ventaja constante en los sondeos de opinión, pero la socialista Segolene Royal ha estrechado esa distancia en los últimos días.

Pero con millones de electores indecisos, ningún candidato tiene la garantía del triunfo, tras meses de lucha que se ha enfocado más en lo personal que en la política.

"Los franceses están enfrentando una opción que no es fácil, porque deben juzgar un proyecto, un viaje y un personaje," dijo Royal, quien aspira ser la primera mujer presidente de Francia.

Después de meses de campaña, la veda de discursos y encuestas desde la medianoche del viernes impondrá un "día de reflexión" el sábado antes de que abran las urnas el domingo.

Una docena de candidatos van por la carrera presidencial y si, como se espera, ninguno logra la mayoría absoluta el 22 de abril, los dos primeros irán a segunda ronda el 6 de mayo.

Sin embargo, tras la conmoción de las últimas elecciones del 2002, cuando el veterano candidato ultraderechista Jean-Marie Le Pen superó al socialista Lionel Jospin y llegó segundo detrás del actual presidente, Jacques Chirac, nadie descarta sorpresas.

"Pido a todos los votantes que salgan masivamente en la primera ronda," dijo Royal el a la radio France Inter.

Chirac, el último sobreviviente político de una generación formada por el general de la Segunda Guerra Mundial Charles de Gaulle, se retira después de 12 años en el poder, mientras los candidatos favoritos están en torno a los cincuenta años.

La campaña electoral se ha efrentado a los profundos problemas laborales, de inmigración y seguridad que continúan preocupando a los franceses.

La personalidad de los candidatos  

Con el recuerdo aún fresco de los disturbios del 2005 en barrios marginales y la tasa de desempleo en el nivel más alto de la zona euro, el empleo, la delincuencia y la inmigración han sido las principales preocupaciones de la campaña.

Sin embargo, la personalidad ha estado muy presente en la mente de muchos votantes y Sarkozy, en particular, ha recibido muchos ataques de rivales que lo calificaron de peligroso y autoritario.

Sarkozy, un político de mano dura y económicamente el más liberal, ganó admiradores por su fuerte ofensiva contra los desórdenes del 2005, pero su personalidad hiperactiva preocupa a muchos votantes.

Reflejando el tono cada vez más agresivo de la campaña, Sarkozy dijo al periódico Le Parisien: "Estoy cubierto de cicatrices."

Royal, que comenzó en una nube el año pasado tras vencer a los consolidados "elefantes" masculinos de su propio partido, ha tenido una agitada campaña, enfrentándose a constantes interrogantes sobre su competencia, luego de una serie de traspiés.

Pero ha recuperado terreno en los últimos días, mientras que el centrista Francois Bayrou, cuyo ascenso en los sondeos preocupó a los favoritos a principios de año, ha tendido a desvanecerse, pese a un alto grado de popularidad personal.

Cuatro sondeos difundidos el pasado jueves, situaron el apoyo a Sarkozy en entre un 27 y 29%, el de Royal entre 22.5 y 25%, el de Bayrou con 15 y 20%, y finalmente el de Le Pen en un 13 y 15.5%.

En un eventual cabeza a cabeza, Sarkozy obtendría entre 50 y 53% y Royal 47 y 50%.

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