Buscan ruinas toltecas gigantes México

Los arqueólogos planean excavar en Tula, Hidalgo para buscar monumentos de guerreros; los Atlantes, de 4.6 metros de alto vigilan la ciudad desde una colina.
TULA, Hidalgo (CNN) -

Después de estudiar por décadas fragmentos de esculturas gigantescas en las ruinas mexicanas de Tula, los arqueólogos planean excavar la antigua ciudad tolteca para buscar lo que serían los mayores Atlantes o monumentos de guerreros en la historia de esa civilización.

Los Atlantes, esculturas de 4.6 metros de alto que vigilan desde una colina la mayor ciudad de los toltecas, ubicada al norte de la capital mexicana en el estado de Hidalgo, son el símbolo de la cultura predominantemente militarista de Tula.

Sólo cuatro de estas esculturas gigantes fueron halladas completas, aunque desperdigadas en una fosa hace décadas.

Fueron rearmadas sobre un templo de la capital tolteca, cultura que floreció durante cuatro siglos hasta el 1150 d.C. y que extendió su influencia desde el suroeste de Estados Unidos hasta Centroamérica, pasando por el centro de México.

Décadas atrás se descubrieron en las afueras de la ciudad prehispánica dos pares de piernas gigantes, más grandes que las de los Atlantes conocidos, pero los arqueólogos identificaron recientemente que son de la misma cultura tolteca y no de otras que habitaron la ciudad tras la caída de la civilización.

"Eso nos da una idea de que debieron de haber existido otros Atlantes que probablemente se encontraban en el edificio C, que es el más grande", dijo a Reuters el arqueólogo Luis Gamboa, responsable del rescate de los restos en Tula.

Los arqueólogos planean realizar nuevas excavaciones entre septiembre y noviembre en busca de los gigantes de piedra, que de encontrarse completos, doblarían en tamaño a los que se yerguen actualmente en Tula.

"Habría la probabilidad de que se descubrieran algunas otras", agregó Gamboa.

Se presume que estos Atlantes más grandes sostenían el techo de un adoratorio en el edificio C, el templo más grande y menos explorado de Tula probablemente dedicado al sol, adornados con pectorales en forma de mariposa, cascos de plumas, cuchillos, dardos y sandalias con serpientes emplumadas.

Historia de dos ciudades

Tula fue la capital de la cultura tolteca y floreció con militares profesionales, artesanos y sacerdotes que sacrificaban desde hombres hasta niños en algunos casos.

Junto con Teotihuacán y Tenochtitlán fueron las ciudades prehispánicas más importantes del centro de México.

En gran parte de su apogeo, entre el 900 y el 1000 d.C., cuando llegó a extenderse por 15 kilómetros cuadrados, Tula fue gobernada por el sacerdote guerrero Topiltzin Quetzalcóatl, quien posiblemente fue derrocado y huyó hacia la costa del Golfo de México, según las teorías de los especialistas.

Después de un largo viaje, se habría establecido en la ciudad maya de Chichén Itzá, en una extensa llanura en la selva de la península de Yucatán, donde el templo de los guerreros tiene pilares con grabados similares a los de Tula.

"De hecho, Chichén Itzá sería la ciudad gemela de Tula", dijo Gamboa. "Ahí es donde llega y se refugia Quetzalcóatl, que se va a cambiar su nombre a Cuculcán, que en maya es exactamente lo mismo: serpiente emplumada", agregó.

Según el arqueólogo, el templo de los guerreros en Chichén Itzá, la única ciudad maya que tiene rasgos toltecas, es una reproducción de uno de los principales adoratorios de Tula.

También cuenta con un juego de pelota de exactamente de las mismas dimensiones y grabados similares de calaveras, aves, cánidos y felinos. En ambas ciudades hay altares con cráneos de los sacrificados en honor a los dioses, aunque la fecha de construcción del de Tula aún está en estudio.

La cultura tolteca fue de gran influencia en el posterior imperio azteca y, de hecho, son considerados sus sucesores culturales.

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