Sarkozy gana en Francia primera vuelta

El dirigente conservador finalizó el domingo como el líder de la primera ronda de las eleccione deberá enfrentarse al socialista Royal a una segunda ronda en mayo.
PARÍS (CNN) -

El dirigente conservador Nicolas Sarkozy finalizó el domingo como el líder de la primera ronda de las elecciones presidenciales en Francia y se enfrentará a su rival socialista, Segolene Royal, en una segunda vuelta, mostraron datos oficiales del conteo.

Con el 94.46 por ciento de los sufragios escrutados, Sarkozy tenía un 31.01 por ciento de los votos, con Royal en el segundo lugar con un 25.64 por ciento y el centrista Francois Bayrou en la tercera posición con un 18.54 por ciento.

En tanto, el líder de extrema derecha Jean-Marie Le Pen, que asombró a Francia al llegar en segundo lugar en las elecciones del 2002, aparecía en un distante cuarto puesto con un 10.63 por ciento.

Según sondeos de opinión tras la primera ronda del domingo, Sarkozy mantiene una clara ventaja sobre Royal de cara a la segunda vuelta electoral, prevista para el 6 de mayo.

Los sondeos de los institutos BVA, CSA e Ifop indicaron que el respaldo para Sarkozy llegaría a entre 52 y 54%, frente a la cifra de entre 46 y 48% que obtendría Royal.

Estas proyecciones concuerdan con los resultados de una encuesta separada realizada por el instituto Ipsos y dada a conocer el domingo, con anterioridad.

Como se esperaba, ninguno de los 12 candidatos obtuvo la mayoría absoluta en la primera vuelta, por lo que los dos con mayor porcentaje de votos deberán enfrentarse el 6 de mayo.

La concurrencia a las urnas fue del 85%, lo que marcó la mayor participación en una primera ronda en los últimos 40 años y revirtió una marcada tendencia hacia el ausentismo en recientes comicios.

"Después de tantas elecciones marcadas por una creciente abstención, la primera ronda de las elecciones presidenciales es una victoria para nuestra democracia", dijo ante seguidores un satisfecho Sarkozy, quien obtuvo el mejor resultado electoral para un derechista desde 1969.

La alta participación se alimentó del fuerte interés que despertaron los comicios, de los que surgirá una nueva generación de líderes políticos tras 12 años de gobierno del presidente Jacques Chirac, que con 74 años se retirará de la política.

"Hay muchos de nosotros hoy (...) que no quieren una Francia dominada por la ley del más fuerte y del más brutal, obstaculizada por el poder del dinero que se concentra en las manos de las mismas pocas personas de siempre", afirmó Royal ante adeptos.

Liderar la primera vuelta de los comicios no garantiza la victoria final. Dos veces en las últimas cinco elecciones en Francia, en 1974 y 1995, el triunfador de la primera vuelta perdió en la segunda.

Pero, Royal se enfrenta a un intimidante desafío en su apuesta por convertirse en la primera presidente mujer de Francia.

Los votos totales obtenidos por fuerzas de izquierda el domingo fueron algo más de un 35 por ciento, por lo que tendrá que esperar que los seguidores de Bayrou se vuelquen hacia ella en masa.

Tiempo de cambios

Sarkozy, un ex ministro del Interior de discurso duro, había liderado la mayoría de los sondeos de opinión este año, pero su fortaleza menguó recientemente por una serie de sistemáticos ataques de sus rivales, quienes lo describieron como un líder peligroso y autoritario.

La campaña estuvo dominada por llamamientos al cambio tras el largo gobierno del conservador Chirac, después del cual una de las naciones más ricas y cultas del mundo está dividida y necesita reformas económicas, creación de empleo y una dosis de fe en sí misma.

Royal, de 53 años, ha prometido volver a unir al país y construir una Francia "más justa y fuerte", en la que todos los ciudadanos sean iguales. Sarkozy, de 52 años, se ha comprometido a romper con el pasado, y luchar contra el crimen y la inmigración ilegal.

Quien reemplace a Chirac heredará un país fracturado, con la mayor tasa de desempleo entre las potencias industriales y con suburbios en ebullición por una descontenta población multiétnica.

Sarkozy quiere que los franceses trabajen más duro y paguen menos impuestos, y promete una avalancha de reformas en sus primeros 100 días de gobierno para recortar el poder de los sindicatos, reducir el tamaño del Estado y endurecer las penas para los criminales reincidentes.

Una de sus ideas más polémicas es la creación de un Ministerio de Inmigración e Identidad, por algunos visto como una medida para seducir a votantes de extrema derecha seguidores del discurso anti-extranjeros de Le Pen.

Desde el lunes, Sarkozy probablemente deberá suavizar su imagen para atraer a electores de centro, cuyo apoyo necesita para ganar en la segunda ronda.

Royal también tendrá que mover hacia el centro después torcerse a la izquierda durante la larga campaña electoral para asegurarse un lugar en la segunda vuelta.

Los candidatos de los partidos más pequeños la pasaron mal el domingo. Según los votos escrutados, los ecologistas apenas alcanzaron en el comicio el 1.6 por ciento, en tanto que el activista antiglobalización José Bové sólo obtuvo un 1.3 por ciento.

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