El Mar Muerto se está muriendo

Su nivel baja un metro al año y, si la tendencia continúa, desparecererá en el año 2050; un mar de conflictos en esa región de Oriente Medio inunda el proceso para rescatarlo.
¿Desaparecerá en 2050? (Foto Dreamstime)
SHUNE DEL SUR, Jordania (AP) -

Jordania, Israel y los palestinos tratan de avanzar en medio de un pantano de conflictos y sospechas, para salvar un tesoro bíblico y ecológico, el Mar Muerto, que se reduce paulatinamente.

El nivel de la superficie del Mar Muerto, el cuerpo de agua más salobre del mundo, ha bajado un metro al año durante el último cuarto de siglo. Jordania e Israel advierten que de persistir la tendencia, el mar y su ecosistema único desaparecerán para el 2050.

Auténticamente, el Mar Muerto se está muriendo.

Un proyecto crucial para elevar el nivel del Mar Muerto, el punto más bajo sobre la tierra, involucra el bombeo de agua desde el Mar Rojo, pero ha sido motivo de disputas entre Israel y sus vecinos palestinos y jordanos.

''Sin embargo comenzamos a avanzar hace unos meses ante la gravedad de la situación y los peligros que corre el Mar Muerto, que constituye una herencia única no sólo para los países que lo rodean, sino para el mundo entero'', dijo el ministro jordano del agua, Mohamed Thafer al-Alem.

Abismos

La magnitud del problema ha quedado clara por un efecto colateral del agotamiento del agua: una serie de abismos que se abren repentinamente en los terrenos que rodean el mar.

Un reportero de The Associated Press, quien pasaba cerca de la aldea jordana de Gor Haditha, en el extremo meridional del mar, se encontró a un grupo de agricultores, quienes le hicieron señas desesperadas para que detuviera su vehículo. Cuando descendió, la tierra se hundió a un costado de la carretera, abriendo un hoyo de por lo menos 30 metros de profundidad.

Los derrumbes subterráneos ocurren porque cuando el Mar Muerto retrocede, sus sales son absorbidas por el terreno circundante, lo que erosiona la tierra pues los mantos acuíferos de agua potable se reducen también y el terreno se colapsa.

El problema podría extinguir un mar que ha sido un lugar histórico, al que se hacen numerosas referencias en la Biblia, incluso en el Génesis. Las ciudades de Sodoma y Gomorra, destruidas en la Biblia, habrían estado en las costas del Mar Muerto, y muy cerca de ahí se encuentra el Monte Nebo, desde donde la tradición indica que Dios mostró a Moisés la Tierra Prometida.

El Mar Muerto ha sido también una atracción turística en Jordania e Israel debido a sus aguas y su lodo negro, a los que se atribuyen propiedades curativas. Varios hoteles de lujo se han instalado en las orillas del mar, que ambos países quisieron alguna vez convertir en centro de la ''Riviera'' del Medio Oriente.

Faltan acuerdos

El retroceso del mar ha sido causado por Jordania, Israel y Siria, que han desviado y sobreexplotado el agua de los ríos tributarios, lo que ha agravado el problema de evaporación de las aguas en el clima árido.

Después de que Jordania e Israel firmaron un tratado histórico de paz, en 1994, comenzaron a plantear ideas para salvar al Mar Muerto. Una consistía en obtener agua del Mediterráneo, pero fue desechada por su alto costo.

Finalmente coincidieron en la idea de construir un ducto subterráneo que trajese agua desde el Mar Rojo _El proyecto ''Rojo-Muerto''_. Pero el rompimiento de las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos, así como la intensificación posterior de la violencia, frenaron el proyecto.

Después de varias discusiones se inició en 2006 el estudio de factibilidad del ducto, con aportaciones de Estados Unidos. Se prevé que a finales de 2008 comiencen las obras cuyo costo se ha estimado en 1,000 millones de dólares.

Junto con el ducto, hay planes para construir una planta de 1,500 millones de dólares, a fin de desalinizar las aguas del Mar Rojo para su utilización por parte de Jordania, Israel y los palestinos.

Al-Alem, el ministro jordano, dijo que la reducción del Mar Muerto es ''más catastrófica'' que la del Mar Aral en el centro de Asia.

El Aral, que fue alguna vez el cuarto mar interior más grande del mundo, se ubica entre Uzbekistán y Kazajistán, y se ha reducido a una cuarta parte de su superficie en menos de medio siglo.

''El Mar Muerto es un desastre peor que el del Aral, porque se reduce más rápido y el desastre que causaría es mayor para el ecosistema que lo rodea, la economía basada en sus minerales y el lugar como patrimonio cultural y religioso'', dijo al-Alem.

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