Bush promueve reforma migratoria

Durante una reunión con hispanos el mandatario habló sobre la urgencia de un cambio al marco le luego de que la semana pasada el Senado de EU dejara el proyecto de ley estancado.
El presidente de EU habló ante una organización religiosa de  (Foto: )
WASHINGTON (AP) -

El presidente George W. Bush se presentó el viernes ante una organización religiosa hispana y dijo que era imperativo que el Congreso aprobase pronto una reforma migratoria.

''Cada día que nuestro país no hace nada, el problema empeora'', dijo el presidente en el Desayuno Nacional Hispano de Oración.

''Yo seguiré trabajando estrechamente con miembros de ambos partidos para superar nuestras diferencias y aprobar una ley que pueda firmar este año''.

Líderes senatoriales anunciaron el jueves planes para revivir un proyecto estancado en el Senado, aunque ni el líder de la mayoría demócrata Harry Reid ni el líder de la minoría republicana Mitch Connel predijeron si la ley va a ser aprobada.

No hubo reacción inmediata de los numerosos críticos de la medida en el Senado, que han atacado consistentemente la propuesta por considerar que ofrece amnistía a los aproximadamente 12 millones de inmigrantes ilegales en el país.

Bush dijo en el desayuno que Estados Unidos debe cumplir su ''obligación moral de tratar a los recién llegados con decencia y mostrar compasión hacia los vulnerables y explotados''.

''La mayoría de los estadounidenses están de acuerdo con esos principios'', dijo el presidente. ''Y ahora es tiempo de que nuestros congresistas electos actúen''.

El Desayuno Nacional Hispano de Oración es una conferencia anual que reúne a centenares de miembros de iglesias hispanas de diferentes denominaciones y a líderes comunitarios.

Bush dedicó la mayor parte de su discurso a resaltar la importancia de la fe y la oración, pero también habló de la reforma migratoria.

La reanudación del debate sobre la reforma representa al menos una victoria temporal para Bush, que regresó de Europa esta en la semana y se lanzó a una campaña para rescatar lo que pudiera ser su único logro nacional en el segundo término.

El martes, el presidente hizo una rara visita al Capitolio y pidió a los senadores republicanos que diesen una segunda oportunidad a la propuesta. Dos días más tarde, respondiendo a una solicitud de republicanos claves, dio su apoyo a un paquete de 4.400 millones de dólares para financiamiento inmediato de seguridad en las fronteras.

El senador Edward Kennedy, otro de los propulsores de la reforma migratoria, insistió en que las medidas que contiene el proyecto que permitirían la legalización de muchos de los 12 millones de indocumentados que se cree hay en el país no es una amnistía, como la de 1986.

''El presidente (Ronald) Reagan propuso esa legislación. Hoy no se oye hablar mucho de eso. Esa sí fue una amnistía. Esta no'', expresó.

''Una de las grandes técnicas en el Senado de los Estados Unidos es tergiversar el significado de una legislación y luego disentir con ella. Es algo que funciona bastante bien. Yo mismo lo he hecho un par de veces'', dijo Kennedy, entre las risas de los presentes.

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