Positiva la lucha vs narco: analistas

La ofensiva contra el crimen organizado ha servido para legitimar al gobierno de Calderón; a casi un año de las elecciones una encuesta afirma que la aprobación al presidente subió a 65%
La coordinación entre distintas instancias de Gobierno es li
CIUDAD DE MÉXICO (AP) -

La apuesta del presidente Felipe Calderón de lanzar una ofensiva frontal contra el narcotráfico como su primera gran medida de gobierno le ha servido para ganar un amplio respaldo ciudadano, que de alguna manera viene a borrar el déficit de legitimidad electoral que obtuvo con su estrecha victoria en los comicios de hace un año.

Las acusaciones de fraude de su adversario Andrés Manuel López Obrador y las riñas entre diputados el día de la toma de posesión en diciembre presagiaban un gobierno bajo cuestionamiento, pero el combate a los carteles de la droga disipó el nubarrón y elevó la aprobación de los mexicanos en los meses posteriores hasta llegar a un 65%.

Desde entonces, la seguridad pública fue el tema que centró la atención y el mandatario se encargó de reforzarlo con el anuncio de más despliegues militares y el envío de iniciativas de reformas en la materia.

''Es una estrategia muy vieja de los políticos: Una vez que llegan con problemas de legitimidad necesitan inventarse un enemigo o darle una dimensión de mayor proporción a un enemigo existente'', comentó Aldo Muñoz, politólogo de la Universidad Iberoamericana.

Apenas diez días después de haber comenzado su gobierno, Calderón anunció el despliegue de miles de soldados para enfrentar una violencia creciente atribuida a batallas entre los carteles de las drogas, que había generado una sensación de inseguridad en una sociedad que vio a la administración del anterior presidente, Vicente Fox (2000-2006), como incapaz de garantizar su tranquilidad.

''Creo que él probablemente pensó que la seguridad era un tema que difícilmente podría ser criticado, porque había un consenso entre la población de que era una prioridad'', dijo a la AP Jorge Chabat, analista en seguridad del Centro de Investigación y Docencia Económicas.

Calderón, del partido conservador Acción Nacional, ganó la elección presidencial por escaso medio punto porcentual a López Obrador del izquierdista Partido de la Revolución Democrática, cuyos alegatos de fraude fueron desestimados por el tribunal federal electoral.

El fallo del tribunal, sin embargo, no calmó los ánimos ni contribuyó a desactivar una oposición fomentada por la negativa del izquierdista de reconocer su derrota. Incluso el mismo día que Calderón se disponía a juramentar en el cargo de presidente, el 1 de diciembre, legisladores afines a López Obrador se liaron a golpes con congresistas oficialistas en un último intento por evitar la toma de posesión.

El ambiente era propicio para ver un inicio de gobierno convulsionado por los reclamos de su adversario. Sin embargo, desde los primeros días de su gobierno el tema de la inconformidad pos electoral y la amenaza de López Obrador de no dejarlo gobernar comenzó a ser desplazado.

Una encuesta del diario Reforma del 1 de junio señaló que la aprobación de Calderón había subido a 65% desde un 58% en marzo, y lo atribuyó directamente a su campaña contra el narcotráfico y el crimen organizado.

Aunque en los hechos no se visto una reducción de la violencia y los primeros meses del 2007 han sido unos de los peores con al menos 1.300 asesinados, el 64% de los entrevistados dijo que la estrategia del presidente estaba teniendo éxito.

Para Chabat, lo que la gente evalúa de manera positiva es no tanto los resultados, sino la decisión de Calderón de combatir el narco mediante el uso de la fuerza pública y militar, sobre todo cuando su antecesor y correligionario del PAN, Fox, no lo hizo.

''Eso lo percibe la población, que por lo menos ve que (el gobierno) va en el camino correcto y con Fox no había ni siquiera esa señal'', opinó.

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