Bush busca revivir reforma migratoria

El presidente de EU visitará el Congreso la próxima semana intentando reavivar las negociacione el mandatario se reunirá con sus aliados en el Senado para contrarrestar al bloque opositor.
Bush es acusado de no apoyar firmemente la reforma. (Reuters
WASHINGTON (AP) -

El presidente George W. Bush visitará personalmente el Congreso la semana que viene y tratará de revivir el proyecto de reforma migratoria que fue archivado por el Senado.

Bush tiene programado un almuerzo con senadores republicanos el martes, parte de la campaña de la Casa Blanca y sus aliados en ambos partidos para contrarrestar a los republicanos conservadores que bloquearon esta semana el proyecto de reformas.

El bloque a favor de las reformas se comprometió a seguir buscando un acuerdo en torno a enmiendas que resulten aceptables a los opositores al plan.

Los opositores, por su parte, dijeron que se mantendrán firmes en su rechazo al actual proyecto.

Líderes demócratas acusaron a Bush de no apoyar firmemente la legislación, que reforzaría la seguridad en la frontera, permitiría la contratación de un mayor número de trabajadores temporales extranjeros y facilitaría la regularización de la situación de unos 12 millones de indocumentados.

Muchos republicanos defendieron el papel desempeñado por el presidente, pero dijeron que ven con buenos ojos su asistencia el martes al almuerzo semanal de senadores republicanos por primera vez en cinco años.

La visita fue programada antes de la votación de esta semana. “Pero sin duda se hablará de la inmigración”, dijo el portavoz presidencial Scott Stanzel.

El proyecto recibió solo 45 de los 60 votos necesarios para poner fin al debate y proceder a una votación formal. El jefe de la mayoría demócrata Harry Reid archivó el asunto y dijo que sólo la intervención directa de Bush podría revivirlo.

Algunos republicanos coincidieron. '”¿De quién es este proyecto?”, preguntó el senador Lindsey Graham. “Harry Reid dice que es una propuesta de Bush y tiene razón”.

La portavoz de la Casa Blanca Dana Perino, hablando con periodistas durante la gira de Bush por Europa, dijo que el presidente “sigue siendo informado regularmente” de lo que sucede en el Senado. Indicó que resulta alentador el que Reid haya decidido “mantener el debate abierto”.

Varios senadores conservadores afirman que no se les dio tiempo de proponer cambios, incluidas algunas medidas que facilitarían la detección de personas que tienen visas vencidas o cometieron otras infracciones.

El senador Jim DeMint, uno de los más firmes opositores, dijo que el proyecto “representa una carga injusta para los contribuyentes, no garantiza la seguridad de las fronteras y concede una amnistía” a los indocumentados.

Los partidarios del proyecto creen que se pueden hacer concesiones que aplaquen a los conservadores.

El senador demócrata Edward M. Kennedy dijo a la prensa que conserva esperanzas porque el Senado “es un lugar susceptible a reacciones químicas. De actividad constante, en el que las olas van y vienen. Y, de vez en cuando, las estrellas se alinean de la forma indicada y podemos seguir adelante”.

La senadora demócrata Dianne Feinstein se mostró frustrada porque los opositores al proyecto siguen hablando de “amnistía” al aludir a la propuesta de permitir la legalización de la situación de indocumentados si pagan multas, aprenden inglés y regresan a sus países para solicitar su readmisión en Estados Unidos.

“Estimulan la oposición (al proyecto) usando la palabra 'amnistía' una y otra vez”, expresó.

Agregó que en sus 15 años en el Senado “jamás había recibido tantas llamadas telefónicas y amenazas de tono racista”.

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