Bush es antiecológico: Al Gore

El ex vicepresidente lanzó en México duras críticas contra la actual administración en EU; dijo que un ex funcionario de la Casa Blanca apoyó un contramovimiento para dañar la lucha ambi
En su conferencia, Al Gore invitó una vez más a crear “un nu  (Foto: )
Cristina Ávila-Zesatti
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

El ex vicepresidente estadounidense Al Gore, y actual paladín de la ecología mundial, lanzó en México graves críticas a la actual política de Estados Unidos en materia ecológica y acusó a la Casa Blanca de orquestar un “contramovimiento” para desacreditar la lucha ambiental.

Con su habitual soltura escénica, Al Gore fue aún más lejos y deslizó un nombre, el de Philip Cooney, ex jefe del consejo de políticas ambientales del presidente Bush, quien desde su puesto, actuó como lobbista de “las grandes entidades contaminantes” y que hoy trabaja para la empresa petrolera ExxonMobil.

“¿Es difícil mentir con esto, verdad?” -preguntó el autor del filme “Una verdad incómoda”; apoyado con imágenes que a sus espaldas, mostraban documentos con la firma de Cooney.  “Hoy ya no podemos poner a la economía y la ecología en uno y otro lado de la balanza, pues si destruimos el planeta, no disfrutaremos ninguna riqueza”.

“Intentaré no hablar mal del actual gobierno de mi país” dijo Gore la noche del martes, al inicio de su conferencia en el Teatro Metropólitan del Distrito Federal; sin embargo, en su alocución, apoyada con fotografías y gráficas, fue claro y explícito:

“Estados Unidos es junto con China, el mayor emisor de CO2 (…) en mi país no se castiga la contaminación (…) sólo Australia y Estados Unidos se han negado a firmar el Protocolo de Kioto, aunque Australia ya está listo para cambiar su postura (…) la devastación de Nueva Orleáns por el huracán Katrina, pudo haberse evitado”

Ante un auditorio con capacidad para 3,200 personas casi lleno, el activista nominado para el premio Nobel de la Paz repitió una vez más su llamado para crear “un nuevo movimiento” a favor del medioambiente y en contra de los hábitos contaminantes.

Criticó a las empresas emisoras de los gases que provocan el efecto invernadero y sobre todo, criticó la escasa voluntad política de los gobiernos del mundo -especialmente del estadounidense-  para enfrentar lo que denominó “el mayor desafío” de nuestro tiempo.  “El debate sobre el calentamiento global y el cambio climático ha terminado y ahora hemos entrado en un periodo de consecuencias”, afirmó.

La audiencia -compuesta casi en su totalidad por invitados especiales, funcionarios y algunos miembros de la prensa- interrumpió con aplausos cuando el ex vicepresidente lanzó un reto: “el costo de una semana en la guerra de Irak, podría invertirse en revertir la crisis climática”.

El recorrido por un planeta tierra “adolorido” por la acción humana, duró poco más de hora y media.  China, Londres, Nueva York, México, Nueva Orleáns, Oxford, Suiza, Brasil, Bolivia, Francia, India, Alaska, el Polo Norte, Groenlandia, La Antártida… sequía aquí, derretimiento allá, climas extremos, inundaciones e incendios… especies que se extinguen, enfermedades que se extienden y bacterias que mutan… las imágenes eran vertiginosas, algunos datos eran apenas visibles en las pantallas gigantes,  y mientras, Al Gore repetía con vehemencia el discurso con el que viaja alrededor del mundo.

“Y esto es sólo el principio”, dijo el ex aspirante demócrata a La Casa Blanca. De continuar como hasta ahora, en los próximos 30 años la humanidad se enfrentará a entre 100 y 450 millones de lo que llamó “refugiados del clima”; personas que se verían obligadas a emigrar por el crecimiento de los océanos, o bien, por la desaparición de ríos, lagos y mares.

Audífonos con traducción simultánea, fotografías antiguas y recientes (algunas tomadas apenas la semana pasada), estadísticas, gráficas, videos y dibujos animados,  acompañaron la conferencia cuasi-científica que el fundador de Current TV dirigió en inglés y en un tono bastante desenfadado, a “los elegidos” para asistir a este evento.

El nombre de “mi amigo” Mario Molina, -el científico mexicano, premio Nobel de química en 1995 y pionero en alertar sobre los efectos de la contaminación- fue nombrado en repetidas ocasiones por Al Gore, quien finalizó su discurso en México pidiendo “escuchar la voz del doctor Molina” y confiar en que los efectos del cambio climático son todavía reversibles, puesto que “por fortuna –dijo- la voluntad política sí es un recurso renovable”.

La organización Empresarios por México y la firma farmacéutica Genoma Lab, fueron los patrocinadores de la visita  del ex vicepresidente norteamericano, que por su charla en el Metropólitan cobró 175,000 dólares.

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