Buscan reducir costos del VIH-Sida

El gasto de un paciente infectado, llega a superar los 513,000 pesos al año en el sector privad atender las complicaciones de la enfermedad podría resultar incosteable para el sector salud.
El Fondo de Población de las Naciones Unidas reconoció las p  (Foto: )

Atender el VIH-Sida y sus complicaciones podría resultar incosteable tanto para el paciente como para el sector salud, por lo que será necesario invertir en prevención y buscar nuevas fórmulas para garantizar el acceso universal a medicamentos antirretrovirales, advirtieron expertos que se dieron cita en el taller Retos y Estrategias para el Control del VIH, organizado por el laboratorio Abbott.

De acuerdo con el gerente médico marketing de esta empresa, Alejandro Vargas, el gasto por paciente llega a superar los 513,000 pesos al año en sector privado, mientras que a nivel institucional se destinan aproximadamente 48,588 pesos únicamente para la adquisición de medicamentos antirretrovirales, 2 pruebas de carga viral y 1 prueba de genotipo.

¿Recurrir a los genéricos para reducir los costos? Quizá esta no sea la opción. Según el representante del laboratorio, lo que cuesta menos no siempre es lo mejor.

“Es posible que tenga una potencia cuestionable y se presenten complicaciones derivadas de la falla de tratamiento”, comentó.

Algunos de los problemas derivados de una falla en el tratamiento médico son infecciones, diarreas frecuentes, tuberculosis, sarcoma o demencias, mientras que las consecuencias administrativas se traducen en uso improductivo de los recursos monetarios, incrementos imprevistos en el gasto de medicamentos y aumento en el gasto de hospitalización.

“Una de las asignaturas pendientes es mantener el acceso universal en ARV, mejorar la calidad de atención, promover la atención oportuna y dar mayor disponibilidad de pruebas de detección”, subrayó.

Datos presentados en el taller revelan que el presupuesto federal para el VIH registró un incremento del 1305% del año 2000 al 2006, al pasar de 60 millones a 843 millones de pesos en este periodo de tiempo. A pesar de las asignaciones presupuestales, la epidemia persiste.

Al cierre de 2006, la Secretaría de Salud tenía registrados 107,625 casos, de los cuales 5,102 fueron nuevas infecciones. El 83% corresponden a hombres y 17% a mujeres y se estima que 3 de cada mil adultos podrían estar infectados en la actualidad.

A nivel estatal el D.F ocupa el primer lugar en número de casos, seguido del Estado de México, Veracruz, Jalisco y Puebla. 78.7% de los pacientes están entre los 15 y los 44 años, justo en edad productiva.

Reto: combatir resistencia a ARV

La resistencia a terapias con medicamentos antirretrovirales creció en los últimos años, aseguró el director de Infectología del Hospital de Occidente, Jaime Andradre.

Subrayó que el promedio mundial de resistencia a ARV es en promedio de 10.8%, sin embargo, en estudios realizados en algunas entidades de México como D.F. y Veracruz, se detectó que aproximadamente el 13% de las personas infectadas presentan resistencia a un fármaco, según un estudio del Instituto Nacional de Nutrición.

Ante el problema, dijo, será necesario aplicar pruebas de resistencia viral para poder otorgar tratamientos más precisos a los pacientes recién infectados por el virus.

“La resistencia es una preocupación no solamente para personas que están tomando fármacos, sino que también para los que inician por primera vez el tratamiento, ya que es posible que la persona haya adquirido un virus ya resistente a los medicamentos. Ante esto, se sugiere realizar una prueba previa al inicio de terapia antirretroviral. Esto es un factor clave para la óptima atención. Hay que destacar que la resistencia es irreversible. Por ahora, las mutaciones se detectan si están presentes en 20% de la población viral”, comentó.

De acuerdo con el especialista, los cambios en la secuencia genética del virus disminuye la actividad de los ARV. Comentó que el VIH muta de manera continua, incluso, se han detectado de 1 billón a 10 billones de partículas virales, de ahí que aún no se haya encontrado una vacuna, ni un fármaco que logre eliminar el virus de esos reservorios.

Subrayó que según la experiencia clínica, cada tres años debe modificarse la estrategia para controlar el virus.

Si bien la terapia antirretroviral logró aumentar la esperanza de vida de las personas infectadas con VIH (al pasar de 6 meses a 26 años), lo cierto es que aún se registran efectos indeseables.

El especialista, explicó que los efectos a corto plazo son diarrea, náusea, insomnio o depresión; y a largo plazo dislipidemias y lipodistrofias. También, comentó, están los irreversibles como la hipersensibilidad.

En este sentido, se dio a conocer que la combinación lopinavir-ritonavir (nombre comercial Kaletra) es una opción para los pacientes con VIH-Sida por su efectividad de supresión viral duradera. A través de diferentes estudios se demostró que suprime potencialmente la replicación del VIH y minimiza el impacto de la variedad en la obstrucción farmacológica, y en los intervalos de administración.

 

Ahora ve
No te pierdas