Clara Rojas vuelve a Colombia

La ex candidata a la vicepresidencia, afirmó que su prioridad es reencontrarse con su hijo Emma la abogada y política dijo extrañar a Ingrid Betancourt, y confesó que intentaron fugarse junta
Rojas afirmó también que ignora el paradero del guerrillero  (Foto: )
BOGOTÁ (CNN) -

Después de permanecer casi seis años en poder de la guerrilla izquierdista, la política Clara Rojas regresó este domingo a Colombia, con la ilusión de ver de inmediato a Emmanuel, su hijo nacido en cautiverio y fruto de una relación con uno de sus secuestradores,

Rojas, de 44 años, llegó en un avión de la Fuerza Aérea Colombiana que la recogió en Caracas en compañía de su madre, su hermano y otros familiares.

"Trataré de ver a Emmanuel, eso será de manera privada, y luego creo que me tienen un ajiaquito (plato típico de Bogotá)", dijo Rojas a periodistas en el Aeropuerto Militar de Catam.

La abogada fue liberada el jueves junto con la ex congresista Consuelo González por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que las entregaron en el selvático departamento del Guaviare a una comisión organizada por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

"Quiero agradecer al todopoderoso que me ha dado la bendición de que mi mamita pueda estar aquí con su testimonio, a la familia, la posibilidad de este milagro cumplido que es que mi hijo Emmanuel también podamos estar todos reunidos", aseguró.

Emmanuel nació el 16 de abril del 2004 en un campamento de la guerrilla en medio de la selva en una complicada operación de cesárea.

La política se separó del niño a los ocho meses cuando aceptó que la guerrilla lo llevara a un hospital para que recibiera tratamiento médico por una picadura de un insecto en el rostro, y para evitar los riesgos que corría en la jungla.

Pero las FARC nunca le dijeron la verdad sobre el paradero del niño, quien quedó bajo protección de un instituto gubernamental infantil desde el 2005, después que un hombre al que se lo dieron para que lo cuidara, lo llevó a un hospital.

Allí, los médicos decidieron dejarlo en custodia por el grado de abandono y desnutrición que presentaba.

El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, reveló el 31 de diciembre que el niño estaba bajo protección del Gobierno, después de que la guerrilla incumplió inicialmente la promesa de liberarlo junto con su madre y la ex congresista González porque no tenía en su poder al menor.

Rojas, que se enteró por las noticias del paradero de Emmanuel, anunció que espera recuperar la custodia de su hijo lo más pronto posible.

La abogada reveló que el niño, quien goza de buena salud, le envió un regalo que elaboró con sus propias manos y que funcionarios del Gobierno le entregaron a su llegada a Bogotá.

"Mil gracias a todos mis amigos, a todos mis compatriotas, me siento inmensamente conmovida de volver a mi tierra. Es un nuevo renacer, volví a vivir. Por supuesto que esta felicidad no es completa porque muchos quedaron y estamos pendientes, ojalá pronto lleguen", dijo visiblemente conmovida.

Rojas admitió sentir un inmenso vacío por la ausencia de su amiga, la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, quien continúa en poder de las FARC y que integra un grupo de 44 personas que el grupo busca intercambiar con el Gobierno por 500 rebeldes encarcelados.

Durante sus primeras entrevistas, Clara Rojas también reveló ella e Ingrid intentaron fugarse de un campamento de la guerrilla en la selva,  pero que el plan fracasó y la amistad entre ellas se deterioró.

"No alcanzamos a lograr salir de ese círculo cercano al campamento, porque no logramos orientarnos por la misma oscuridad de la noche, por la misma selva, entonces fracasamos en el intento que fue desafortunado porque otra hubiera sido la historia en donde nos hubiéramos logrado escapar, no hubiéramos durado en cautiverio más de dos meses o tres", aseguró.

La política dijo que después de la fallida fuga su amistad con Betancourt se deterioró porque se culpaban mutuamente del fracaso, mientras que la guerrilla les advirtió de los riesgos de escapar en la selva y las intimidó llevándoles un tigre muerto y dejando serpientes y tarántulas en donde dormían.

La abogada reveló que como castigo estuvieron encadenadas durante un mes y que solamente les quitaban las cadenas para que se bañaran, aunque después se las quitaron.

Rojas y Betancourt fueron secuestradas en febrero del 2002 cuando transitaban por una carretera del selvático departamento del Caquetá como parte de una campaña política para las elecciones presidenciales de ese año.

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