Ciao, Romano Prodi

El primer ministro perdió el voto de confianza del Senado italiano y dejó el cargo; las probables elecciones anticipadas podrían suponer el regreso de Silvio Berlusconi.
Romano Prodi dejó de ser el primer ministro de Italia. (Reut
ROMA (CNN) -

El primer ministro de Italia, Romano Prodi, le entregó su renuncia el jueves al presidente Giorgio Napolitano tras perder un voto de confianza en el Senado.

Ahora Napolitano debe decidir si llamar a elecciones anticipadas o pedir a alguien más la formación de un gobierno.

Prodi continuará en el cargo de forma interina durante ese lapso, informó un comunicado de la oficina presidencial.

El primer ministro italiano, Romano Prodi, perdió el jueves un voto de confianza en el Senado, luego de 20 meses turbulentos en el cargo.

La derrota de Prodi probablemente provocará la convocatoria a elecciones anticipadas, situación que según sondeos recientes supondría el regreso del ex primer ministro Silvio Berlusconi.

Sin embargo, el presidente italiano, Giorgio Napolitano, puede optar por nombrar antes un Gobierno interino para reformar el controversial sistema electoral.

Analistas dijeron que la caída del gobierno, el número 61 desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, no debería afectar a la economía, debido a que Prodi había estado bastante ocupado buscando sobrevivir a la turbulencia política para llevar adelante las reformas requeridas.

Los consultados agregaron que esperan que la reforma electoral permita a Italia salir de su inestabilidad política crónica.

"Esta no es necesariamente una mala noticia, todo depende de que ocurra después de Prodi", opinó el economista Marco Valli de Unicredit MIB.

"A los mercados no les gusta la incertidumbre, pero si a Prodi lo sucede un gobierno fuerte, entonces eso sería positivo", agregó.

Prodi se mantuvo luchando tenazmente para sostener su coalición centroizquierdista, pero recibió el golpe final esta semana con el retiro de un pequeño partido católico, que le quitó su ya ajustada mayoría en el Senado e hizo casi inevitable que recibiera un voto de desconfianza.

El académico de 68 años, conocido como "el profesor" y cuyo primer Gobierno como primer ministro fue recortado en 1998 cuando sus aliados comunistas le quitaron su apoyo, había advertido a los senadores que Italia "no puede soportar un vacío de poder" en estos momentos.

"Italia se arriesga a entrar en un ciclo económico negativo en el cual nos enfrentaremos con estructuras económicas imperfectas", dijo el primer ministro durante un encendido debate en el que un senador llegó hasta a escupir a otro que luego fue sacado de la sesión de la Cámara en una camilla.

Ni siquiera el apoyo de senadores vitalicios pudo salvar a Prodi, quien ganó un voto de confianza en la Cámara baja el miércoles, pero no hizo caso al consejo que le dio el presidente para que renunciara antes de la votación en el Senado para evitar la derrota.

Prodi perdió por 156 votos contra 161.

Honor intacto

Aún uno de los críticos más acerbos del primer ministro, el senador Roberto Calderoli, de la Liga Norteña de extrema derecha, dijo admirar su valor: "Perderá el voto de confianza, pero caerá con el honor de un soldado por haber peleado hasta el final".

La oposición de centroderecha, liderada por Berlusconi, quien fue derrotado por Prodi en las elecciones del 2006, espera que Napolitano convoque luego a comicios anticipados que, de acuerdo a encuestas de opinión, el ex primer ministro ganaría con un claro margen.

Pero hay una oleada de presión en Italia para que sean reformadas las leyes electorales, que Berlusconi intentó forzar antes de los últimos comicios y a las que se culpa por el inestable sistema de coaliciones fragmentadas cuyas disputas perjudicaron el mandato de Prodi.

Prodi dijo que él y Napolitano estuvieron de acuerdo en la necesidad de "evitar que Italia vaya a celebrar elecciones bajo la actual ley electoral".

Prodi, un ex presidente de la Comisión Europea, se lleva el crédito de haber ordenado las finanzas públicas de la tercera mayor economía de la zona euro, pero nuevos datos muestran que la confianza de los consumidores está en su punto más bajo en dos años y medio.

 

Ahora ve
No te pierdas