Asaltantes huyen de banco en Venezuela

Los delincuentes se escaparon en una ambulancia con varios rehenes para evitar ser aprehendidos varios curiosos se amontonaron en la sucursal para verificar el estado de las personas atrapada
Adentro de la ambulancia huyeron los delincuentes con varios
CARACAS (CNN) -

Un grupo de asaltantes, que secuestró por más de 24 horas a decenas de personas tras un intento de atraco en un banco en el interior de Venezuela, escapó el martes en una ambulancia en compañía de varios rehenes voluntarios, con rumbo desconocido.

Un jefe policial dijo que en la ambulancia, que visiblemente no fue seguida por otros autos, ni por helicópteros ni reporteros, como una de las condiciones puestas por los secuestradores, iban nueve personas entre asaltantes y rehenes.

Otras 26 personas fueron liberadas y llevadas a un hospital para hacer chequeos de salud, agregó en declaraciones a periodistas a las afueras de la sede bancaria del Banco Provincial, filial del español BBVA, en Altagracia de Orituco, en el norte del central estado Guárico.

Un testigo dijo que luego de que el vehículo partió, un gran número de funcionarios policiales, familiares y reporteros trató de ingresar a la sucursal del banco para comprobar el estado del resto de los retenidos.

Al menos dos personas fueron sacadas en camillas y llevadas en ambulancias, mientras otros salían llorando y buscando a sus familiares entre la multitud, relató.

El gobernador del estado Guárico, Eduardo Manuitt, dijo que en las negociaciones se pactó que los captores salieran con cinco rehenes y que no serían seguidos ni por tierra ni por aire. Las autoridades, aseguró, los tienen identificados.

La ambulancia se dirige hacia el occidente del país y está siendo conducida por uno de los rehenes, agregó. "Esperamos que lo que se acordó lo cumplan (...) y para garantizar que sean liberados los rehenes que se llevaron", dijo a periodistas.

Funcionarios y rehenes habían dicho que entre los secuestrados en el asalto ocurrido a media mañana del lunes había una mujer en avanzado estado de gestación y un bebé de pocos días de nacido.

Los asaltantes, de entre 23 y 27 años, portaban armas cortas y una granada, y exigían desde el lunes una ambulancia para huir con algunos de los cautivos, dijeron rehenes horas antes de la liberación en la localidad de Altagracia de Orituco, a 200 kilómetros al sureste de Caracas.

Según las primeras declaraciones de autoridades, entre 30 y 35 personas estaban cautivas, pero luego llegaron hasta a reportar unas 60.

Horas de tensión

El ministro del Interior, Ramón Rodríguez Chacín, se había mostrado contrario a facilitar la ambulancia y había conminado a los captores a entregarse por su seguridad y la de los rehenes.

"Tienen que entregarse (...) si les damos las facilidades para que huyan, más riesgo tienen sus vidas (...) No podemos permitirlo, eso es mayor riesgo para los tres, cuatro o cinco rehenes que se vayan a llevar", dijo horas antes.

Cientos de efectivos fuertemente armados fueron desplegados en la calle frente al banco, algunos helicópteros sobrevolaron desde el lunes el lugar y cientos de personas, entre las que se encontraban familiares de los rehenes, se congregaron para pedir por una resolución pacífica y negociada de la situación.

Cerca de las 10:00 hora local (1430 GMT) del lunes, tras un frustrado intento de atracar la sucursal, los asaltantes tomaron como rehenes a empleados y clientes.

Los delincuentes habían dicho en una conversación con la estación colombiana Caracol Radio que no tenían la intención de perjudicar a nadie, pero habían advertido a las fuerzas de seguridad que se abstuvieran de intentar un rescate armado, lo que hizo revivir momentos de tensión.

"Si nos van a matar, nosotros vamos a matar un poco de gente, entonces es mejor que se queden (los policías) allí tranquilos. Vamos a mantener la calma y esperar el momento (...) a ver si nosotros nos entregamos", dijo uno de los asaltantes al conversar con la radio.

La inseguridad es uno de los aspectos que más preocupa la los venezolanos, según encuestas, pues anualmente miles de personas mueren a manos del hampa.

Uno de los plagiados había dicho por teléfono desde el interior del banco que los asaltantes los habían tratado bien y pidió se accediera a las exigencias.

"Estos muchachos ni han comido, nos dieron toda la comida a nosotros y se han portado a la altura. Ellos tienen un plan para irse, pero sin lastimar a nadie", dijo Jeancarlos Gil, de 19 años, quien habló cerca de uno de los secuestradores.

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