Delincuentes toman rehenes en Venezuela

Un grupo de asaltantes continúa con el secuestro de 30 personas en una sucursal bancaria; los raptores negocian que se les dé una ambulancia para huir con el botín pero con algunos rehe
Los rehenes están cansados y hambrientos, relató una persona  (Foto: )
ALTAGRACIA DE ORITUCO, Venezuela (CNN) -

Asaltantes armados mantenían el martes a más de 30 rehenes en un banco en una ciudad en el centro de Venezuela rodeados por cientos de policías, en medio de un clima de tensión cuando está por cumplirse un día del intento de robo.

El grupo de asaltantes tomó como rehenes a empleados y clientes del banco, entre ellos a una mujer embarazada y varios niños, el lunes alrededor de las 10:00 hora local (1430 GMT), cuando intentó robar una sucursal del Banco Provincial -filial del español BBVA- en Altagracia de Orituco, dijeron autoridades.

Un periodista dijo que los secuestrados se acercaban esporádicamente el martes a las ventanas del banco para saludar a sus familiares, que estaban afuera. Narró que enrollaron en una bandera nacional un video y una nota que fue entregada a las autoridades y a las familias.

Cientos de efectivos fuertemente armados fueron desplegados en la calle frente al banco, algunos helicópteros sobrevolaban el lugar y familiares de los rehenes se han congregado para pedir por una resolución pacífica y negociada de la situación.

Las autoridades han dicho que los captores han pedido una ambulancia para huir, con el botín, junto con algunos de los rehenes.

"Ellos lo que piden es una ambulancia. Ella (mi esposa) me dijo que con los niños no se han metido ni con las damas, pero exigen que se cumpla lo que piden", dijo Julio César Mesia, padre de un niño de dos años que está secuestrado junto con su esposa, Delsy. El hombre esperaba que le permitieran hacer llegar a su bebé un biberón.

Alrededor de las 6:00 hora local (1030 GMT) los familiares de los secuestrados entonaron el himno nacional de Venezuela a petición de los asaltantes.

Algunas pancartas podían verse en las ventanas de la sucursal bancaria.

"Estamos en grave peligro. Nos pueden matar. Ayuden por favor", se podía leer en una de ellas.

Algunas autoridades dijeron el lunes que los asaltantes, que portaban armas cortas, no querían negociar y los calificaron de inexpertos.

"Parecen nuevos en esto. (Temo que) se vuelvan locos y así cualquier cosa podría pasar", dijo Manuel Granadillo, un oficial de las fuerzas de seguridad locales a Unión Radio el lunes.

De acuerdo a las versiones periodísticas, los asaltantes pretendían robar a los clientes cuando una patrulla policial se apostó cerca de la entidad, aparentemente porque un efectivo iba a hacer una transacción, y esto detonó el secuestro.

Los delincuentes liberaron a unas pocas personas a lo largo del lunes y al menos dos empleados escaparon del local, incluido un guardia de seguridad que declaró que los asaltantes amenazaron con matarlo.

Según medios locales, algunos enviaron mensajes de texto a sus seres queridos diciendo que ellos y los captores estaban cansados y tenían hambre.

Algunos de los que quedaron en libertad dijeron que los captores estaban nerviosos y piden que negocien con ellos para que finalice la situación.

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