¿Quién frena a Obama?

El precandidato hace críticas económicas lo mismo contra Hillary Clinton que contra John McCain sus ocho victorias consecutivas hacen improbable que Clinton se haga con la nominación demócrat
Barack Obama mantiene su campaña electoral en ascenso. (Arch
WASHINGTON (AP) -

Con sus ocho victorias seguidas, pareciera que nada puede detener la marcha de Barack Obama hacia la candidatura demócrata a la presidencia.

Obama sumó el martes otros tres triunfos, en Washington D.C, Virginia y Maryland, a los cinco que se había apuntado durante el fin de semana. Y, lo que es más importante, superó por primera vez a Hillary Rodhman Clinton en la cuenta de delegados para la convención partidaria, en la que se seleccionará al candidato demócrata.

Obama suma 1,224 delegados contra 1,198 de Clinton, según el conteo de AP. Hacen falta 2,025 delegados para asegurarse la postulación sin necesidad de acudir a los superdelegados, figuras partidarias que pueden votar por cualquiera.

En las dos últimas semanas Clinton vio esfumarse su condición de favorita y ahora ve cada vez más distante la nominación.

Obama no sólo está doblegando a Clinton. Lo está haciendo con márgenes muy amplios. En Washington recibió el 75% de los votos, en Virginia dos tercios y en Maryland el 60%.

Además, sigue sumando adhesiones importantes y el miércoles recibió el apoyo de David Wilhelm, director de la campaña electoral de Bill Clinton en 1992, según una fuente que pidió permanecer en el anonimato.

Obama ya comienza a pensar en las elecciones presidenciales y no concentra sus pronunciamientos exclusivamente en Clinton, sino también en John McCain, vencedor también de las tres contiendas del martes y quien tiene casi asegurada la postulación republicana.

De hecho, los mete a los dos en la misma bolsa, pintándolos como representantes de la vieja guardia de Washington, mientras él se presenta como el verdadero agente de un cambio.

“Estamos al borde de una recesión por fuerzas fuera de nuestro control'”, afirmó Obama en un discurso en una planta de General Motors. “Las consecuencias de esta crisis en la vivienda que ha costado puestos de trabajo y acabado con nuestros ahorros no fue un componente inevitable del ciclo económico. Son producto de las fallas y la falta de imaginación de nuestros líderes en Washington”.

GM reportó el martes las pérdidas anuales más altas jamás sufridas por una empresa automotriz estadounidense, 38,700 millones de dólares.

Obama enumeró una larga lista de problemas asociados con Washington.

“Un Washington donde políticos como John McCain y Hillary Clinton votaron a favor de una guerra en Irak que jamás debió ser autorizada ni librada, una guerra que está costando miles de vidas preciosas y miles de millones de dólares por semana” que podrían ser usados en infraestructura, capacitación laboral y servicios médicos, manifestó el senador de Illinois.

Clinton, considerada la gran favorita hace pocas semanas, se halla súbitamente a la defensiva y sin garantías de que victorias dentro de dos semanas en Texas y Ohio puedan sacarla del pozo en que se encuentra.

Clinton apostó todas sus fichas a los estados grandes, que reparten un mayor número de delegados. Ignoró las primarias más recientes y se enfocó en esos dos estados.

Algunos comienzan a comparar su campaña con la de Rudy Giuliani, quien arrancó como el favorito entre los republicanos y no dio batalla en las primeras consultas, enfocándose en las de Florida y las del supermartes. Al llegar esas primarias, sin embargo, estaba muy relegado y había sido olvidado por el electorado. Se retiró de la contienda tras recibir muy pocos votos en la Florida.

Clinton confía en Texas y Ohio porque allí hay muchos blancos, ancianos, pobres e hispanos, los sectores que constituyen su base.

Las últimas encuestas, no obstante, revelan que ya no puede confiarse en esos bloques, pues Obama está captando también muchos de esos votos. E incluso está generando más adhesiones entre las mujeres, otro bloque que votaba mayoritariamente por Clinton.

“Esta es la forma que toma el cambio cuando viene de abajo. Estamos forjando una nueva mayoría”, declaró Obama en la Universidad de Winsconsin.

Obama declaró que respeta la experiencia de McCain y su condición de héroe de guerra, pero lo asoció con las fallidas políticas del presidente George W. Bush.

“George Bush no estará en las papeletas en noviembre, pero la guerra de Bush-Cheney y los recortes impositivos de Bush-Cheney en beneficio de los ricos sí lo estarán”, expresó.

McCain, mientras tanto, sostuvo que está claro qué dirección tomará el país si Obama o Clinton llegan a la presidencia. “Mejor que no los dejemos llegar. Pintarán un panorama en el que los errores del país son una amenaza más grande a nuestra seguridad que las intenciones perversas de un enemigo que nos desprecia a nosotros y a nuestros ideales”, manifestó en Virginia.

McCain, según la cuenta de AP, tiene 821 delegados, contra 288 de Mitt Romney, quien ya se retiró de la contienda, 241 de Mike Huckabee y 14 de Ron Paul. Hacen falta 1,191 delegados para asegurarse la postulación republicana.

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