Bush, ¿carga o ayuda para McCain?

La posibilidad del presidente de recaudar grandes sumas de dinero pueden beneficiar al precandi se teme que al aspirante se le asimile como una continuación de las políticas impopulares de Bu
Bush dijo que hará lo que McCain quiera para que gane la pre
WASHINGTON (AP) -

John McCain probablemente se esté preguntando hasta qué punto el apoyo de George W. Bush le resulte beneficioso en su búsqueda de la presidencia.

El presidente puede recaudar grandes sumas de dinero para McCain y los otros candidatos republicanos en las elecciones generales de noviembre. Pero también puede traspasarle el aura de una presidencia empañada por enormes aumentos en los precios de la gasolina, la amenaza de una recesión, el desprestigio internacional que sufrió el país en los últimos años, la turbulencia en el Medio Oriente y muchos otros temas.

Y ello sin mencionar la impopular ocupación de Irak, una política con la cual McCain está estrechamente asociado.

Todo aspirante a la presidencia del partido oficialista debe decidir siempre hasta qué punto quiere vincularse con el mandatario saliente.

La decisión de Al Gore de distanciarse de Bill Clinton en el 2000 fue probablemente un regalo caído del cielo para Bush. A pesar de los problemas personales que tuvo, Clinton seguía siendo muy popular y muchos piensan que Gore cometió un error al tomar distancia.

''McCain tiene que dejar bien en claro que éste no será un tercer período de la presidencia de Bush'', comentó el encuestador republicano David Winston.

''Pero si puede diferenciarse claramente de Bush, el poder contar con el presidente en los actos, con su capacidad de recaudar fondos, es algo positivo'', señaló.

Bush, quien derrotó a McCain en las internas republicanas del 2000, camino a la presidencia, se abrazó con su correligionario y le brindó su respaldo el miércoles en la Casa Blanca, luego de que McCain se aseguró la candidatura republicana. Pero ninguno dio a entender cuál será el papel de Bush en la campaña presidencial.

Bush, cuyos índices de aprobación eran de apenas el 30% en febrero, dice que él no tiene nada que ver con las elecciones.

''Si (McCain) quiere que haga algo, lo haré. Si quiere que diga, 'no me gusta', lo haré'', expresó Bush. ''Haré lo que él quiera. Mi deseo es que triunfe. Si quiere que muestre mi cara bonita a su lado en algún acto, iré de buena gana''.

McCain evitó tocar el tema cuando se le preguntó si Bush sería un aporte positivo o una carga. Se limitó a decir que espera que lo respalde activamente, pero que sabe que tiene muchos compromisos.

Bush planea asistir a actos en estados donde los candidatos republicanos enfrentan contiendas reñidas pero que tienen poco valor estratégico para McCain, lo que dejaría a McCain más tiempo y dinero para concentrarse en los estados más importantes.

La recaudación de fondos será sin duda la mayor prioridad. Por más que los índices de aprobación de Bush sean bajos, sigue siendo popular entre las bases republicanas. En el 2007, Bush recaudó 66.3 millones de dólares para su partido.

La enconada rivalidad de las primarias del 2000 dio paso a una relación un tanto complicada y ambos mantienen serias diferencias en torno a temas como la financiación de las campañas, el calentamiento global y la definición de tortura.

Durante su encuentro en la Casa Blanca, no obstante, ambos sonrieron mucho y se dieron palmadas en la espalda, dejando la sensación de que tienen una buena relación.

McCain necesita distinguirse de Bush

Una hora después de que Bush y McCain apareciesen juntos en la Casa Blanca, el Partido Demócrata difundió comunicados de prensa en los que se dice que una presidencia de McCain sería como un tercer mandato de Bush en lo que se refiere a la economía, la salud, los beneficios públicos e Irak.

Allegados a Bush aseguran que los demócratas cometerán un gran error si intentan asociar a McCain con el presidente, ya que McCain tiene una imagen propia bien definida.

El hecho de que los demócratas se presenten como los promotores de un cambio y pinten a McCain como una continuidad de Bush tampoco debería perjudicar a McCain, según los republicanos. Bush dijo que él mismo usó ese argumento en el 2000 contra Gore.

''Todos los candidatos tienen que hablar de un cambio'', expresó.

Pero Bush probablemente no ayudó a McCain cuando comentó que éste no dejaría de lado su política de combatir el terrorismo. ''No va a cambiar la actitud de hacer frente al enemigo'', manifestó Bush.

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