España vota bajo la sombra de ETA

El último atentado del grupo separatista vasco plantea incógnitas sobre el resultado electoral; 35 millones de españoles votan para elegir al nuevo congreso que definirá al presidente del gob
Rodríguez Zapatero y su partido el PSOE llevan la delantera
MADRID (CNN) -

España votaba el domingo en unas elecciones generales en las que se espera un triunfo del gobernante Partido Socialista, aunque es poco probable que alcance una mayoría absoluta tras una severa campaña de la oposición centrada en el debilitamiento de la economía.

Las estaciones de votación abrieron a las 8 de la mañana (hora GMT) para que algo más de 35 millones de españoles escojan a un presidente y cámaras legislativas, en unos comicios marcados por un atentado del grupo separatista vasco ETA ocurrido el viernes.

Los principales candidatos son el actual presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder del Partido Popular (PP), Mariano Rajoy.

El presidente acudió a sufragar a las 10.30 hora local en un colegio de Madrid.

La campaña electoral española tuvo un abrupto fin este viernes con el asesinato del ex concejal socialista Isaías Carrasco, un hecho condenado tajantemente por los partidos políticos que se sumaron a la convocatoria de una manifestación prevista para el lunes en la ciudad de Mondragón.

El atentado supuso la implicación de lleno de ETA en las elecciones, tras una legislatura en la que hubo una tregua de la banda en el 2006 y que interrumpió con el asalto de Barajas, planteando la incógnita sobre la influencia que la acción de la banda armada tendrá en las urnas.

Hasta esta semana, todos los sondeos daban por ganador al Partido Socialista Obrero Español (PSOE), con una corta ventaja sobre el Partido Popular, pero sin alcanzar la mayoría absoluta.

Zapatero ha señalado que su objetivo es "gobernar sólo con el apoyo de mi partido" pero lo más probable es que las facciones minoritarias tengan un papel decisivo.

Izquierda Unida, PNV, CiU y ERC, entre otros, se han quejado de la marginación que sufrieron durante la campaña electoral y del "tono presidencialista" que mantuvo, especialmente a raíz del interés desatado por los debates en televisión entre Zapatero y Rajoy, los primeros en 15 años.

Los sondeos de opinión publicaron el lunes, el último día antes de una moratoria preelectoral, que los socialistas obtendrían entre un 43.4 y 43.9% de los votos, mientras que el PP llegaría a un 39.5%.

Los economistas afirman que el crecimiento en España podría caer hasta a un 2 % este año, una tasa que no se registraba desde la década de 1990, en comparación al 4 % arrojado el año pasado, en buena parte por la crisis crediticia global que impactó el ya paralizado sector inmobiliario español.

La oposición ha centrado su campaña en el descontento de los españoles por la situación económica, quienes viven fuertemente endeudados por los altos pagos hipotecarios y ahora se enfrentan a los crecientes precios de los alimentos y combustibles. El panorama ha llevado a que la inflación se ubique en un 4.4 % durante febrero.

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