Crisis en Tíbet divide a la UE

Diplomáticos de Reino Unido y España apoyan la realización de las Olimpiadas en Pekín; otros países aún no dan su veredicto, pues esperan la resolución de la crisis en el Tíbet.
BRDO, Eslovenia (CNN) -

La Unión Europea expuso el viernes sus divisiones sobre la forma de responder a la ola de represión china en Tíbet y los ministros del bloque difirieron sobre su asistencia a la apertura de los Juegos Olímpicos.

El Reino Unido, cuya capital será la sede de los Juegos Olímpicos del 2012, anunció que su primer ministro, Gordon Brown, definitivamente irá, mientras que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, contempló públicamente la posibilidad de un boicot.

La canciller alemana Angela Merkel no pretende asistir a la ceremonia de apertura en agosto, aunque Berlín ha subrayado que la decisión no tenía relación con los incidentes en Tíbet.

El Gobierno de España, por su parte, se negó a apoyar el boicot a los Juegos.

"Los Juegos Olímpicos son la mejor plataforma para eliminar controversias, crisis y favorecer el diálogo, por lo que no hay que boicotear, sino precisamente recuperar lo que tiene de fuerza ese espíritu olímpico", dijo el ministro de Exteriores, Miguel Angel Moratinos a periodistas en Brdo, Eslovenia.

El jefe de la diplomacia española reiteró, sin embargo, el llamado de varios países a China para que dialogue con el líder espiritual tibetano en el exilio, el Dalai Lama.

"No creo que tengamos un boicot en nuestra agenda", dijo el encargado de Política Exterior de la UE, Javier Solana, cuando los ministros de Exteriores del bloque de 27 países comenzaban una reunión de dos días el sábado para discutir una respuesta conjunta a los eventos en Tíbet.

Varios ministros de la UE se refugiaron en una posición de espera.

La Comisaria de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, dijo que todavía quedaban cinco meses para la apertura de los Juegos y que la toma de posición dependería de las circunstancias en Tíbet y la libertad de prensa.

La represión de China a las protestas independentistas ha provocado crecientes llamamientos de activistas de derechos humanos e intelectuales a los líderes de la UE para que no vayan a los Juegos.

A limpiar la conciencia

El ministro de Exteriores británico, David Miliband, dijo a periodistas: "Estamos totalmente comprometidos en apoyar los Juegos".

Su par sueco, Carl Bildt, dijo que el ministro de Deportes de su país asistirá a la inauguración para apoyar a su delegación nacional y descartó la efectividad de los boicots.

"Recuerdo en la década de 1980, cuando la gente pensaba que boicotear los Juegos de Moscú iba a forzar a los soviéticos a retirarse de Afganistán. No tuvo ninguna influencia", dijo.

Algunos altos cargos de la UE, como el presidente del Parlamento del bloque, Hans-Gert Poettering, sugirieron la posibilidad de boicotear la prestigiosa ceremonia de apertura, pero el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, se mostró escéptico.

"Decir 'no' a los Juegos sólo te aliviana la conciencia, pero no ayuda ni a la gente de China ni a las federaciones deportivas", dijo.

La postura oficial de la UE hasta el momento ha sido la de pedir moderación a China y urgirla a dialogar sobre derechos culturales con el Dalai Lama, a quien Pekín acusa de organizar los disturbios.

Diplomáticos han dicho que no se sabe cuán lejos irán los ministros cuando discutan el asunto el sábado para responder a la presión pública que pide una posición más crítica con China, país con el que se tienen lucrativos lazos comerciales y de inversiones.

El Parlamento Europeo, una institución que actúa como amplificadora de la opinión pública, aunque no tiene directrices vinculantes sobre la política de la UE, expresó su apoyo moral al Dalai Lama el miércoles.

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