El debate empieza a caldearse

Las Cámaras alta y baja suspendieron ayer sus sesiones por la oposición a la reforma energética la izquierda mexicana anunció el inicio de la “resistencia civil pacífica” contra los cambios.
Integrantes de Izquierda Unida, un grupo del PRD, prevén tom
CIUDAD DE MÉXICO (CNN) -

La toma de las tribunas del Senado y la Cámara de Diputados en México por parte de legisladores izquierdistas caldeó desde ayer el debate en torno a una reforma energética, con la que el Gobierno conservador busca revitalizar la alicaída producción de crudo.

La izquierda, segunda fuerza política del país, acusa al Gobierno de Felipe Calderón de intentar privatizar el monopolio petrolero estatal Pemex a través de un plan que intenta atraer a empresas extranjeras para que busquen nuevas reservas de crudo para México.

Los senadores del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) se instalaron con pancartas en la tribuna por lo que la sesión tuvo que ser cancelada, mientras que en una reunión por separado la iniciativa comenzó a revisarse en las comisiones de Energía y de Estudios Legislativos del Senado.

"A partir de este momento iniciamos la resistencia civil pacífica (...) Esta resistencia no tendrá tregua hasta que sea retirado este afán privatizador", dijo minutos antes, en una intervención, el senador perredista Ricardo Monreal.

Afuera del recinto, ubicado en el centro histórico de la capital, cientos de mujeres vestidas de blanco, simpatizantes del ex candidato presidencial del PRD, Andrés Manuel López obrador, protestaron con pancartas que rezaban "el petróleo no se vende, es el porvenir de nuestros hijos".

Cientos de policías resguardaban el edificio del Senado, donde más tarde la comisión de Energía canceló una reunión que tenía prevista.

La industria petrolera, nacionalizada en 1938, es la principal fuente de ingresos del país, pero además los mexicanos la ven como un símbolo de soberanía nacional.

En la Cámara de Diputados, ubicada en otro barrio de la capital, también los legisladores izquierdistas tomaron la tribuna y desplegaron una gran manta que decía "Clausurado".

Más bloqueos

Poco después la sesión fue cancelada por las protestas, que continuarán el próximo martes. Además, los perredistas dijeron que impedirán con sus protestas que se apruebe un viaje de Calderón a Estados Unidos, del 21 al 23 de abril, para reunirse con sus homólogos de ese país y de Canadá.

El viaje fue aprobado en el Senado antes de la toma de la tribuna.

"Quieren un fast track legislativo (aprobación rápida de la reforma). No lo vamos a permitir", dijo el diputado perredista Cuauhtémoc Sandoval.

La reforma incluye darle mayor autonomía a Pemex para que pueda reinvertir sus excedentes y propone un nuevo sistema de contratos de servicios para la compañía basados en incentivos a los privados por eficiencia.

El proyecto contaría con el apoyo del Partido Acción Nacional (PAN), del presidente Felipe Calderón, y ha sido visto con buenos ojos por el opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI), que ha apoyado otras reformas claves de Calderón como la fiscal el año pasado.

Pero el jueves el coordinador de los senadores priístas, Manlio Fabio Beltrones, dijo que a su partido no le convence un punto que permite al sector privado incursionar en refinación. A pesar de ser el quinto productor mundial de petróleo, México importa cerca de un 40% de la gasolina que consume.

Legisladores han dicho que ven difícil que la reforma se apruebe en lo que resta del periodo de sesiones del Congreso, que termina el 30 de abril.

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