Participan 30,000 en mitin de AMLO

Durante su discurso en el Zócalo, López Obrador asegura que se frenó la privatización de Pemex; la marcha que partió del Ángel de la Independencia transcurrió sin incidentes, informó la polic
CIUDAD DE MÉXICO (CNN) -

Miles de personas, algunas vestidas con uniformes de obreros petroleros, marcharon el domingo en protesta contra un plan del Gobierno para reformar al sector de energía, que la izquierda ve como un intento velado para privatizar a la industria estatal.

Repudiando los planes del Gobierno, que busca una mayor inversión privada en el monopolio estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), los manifestantes portaban pancartas con leyendas como "esto es un asalto", con fotografías del presidente Felipe Calderón sosteniendo una bomba de gasolina como una pistola.

México es el sexto productor de petróleo en el mundo y uno de los tres principales abastecedores de crudo a Estados Unidos, pero su producción y las reservas están cayendo tras años de no reinvertir por usar a Pemex como la caja chica del Gobierno.

La policía dijo que unas 30,000 personas conformaron la hilera que caminó sobre el Paseo de la Reforma hacia el Zócalo de la Ciudad de México, el corazón de la capital, encabezados por el líder izquierdista Andrés Manuel López Obrador, quien perdió la presidencia con Calderón en 2006.

"La reforma que está proponiendo Calderón es una reforma privatizadora que nos va a arrebatar el recurso más valioso que tenemos los mexicanos", dijo Luis Reyes, un ex ingeniero del Instituto Mexicano del Petróleo, en la marcha.

Quienes apoyan la reforma, aseguran que Pemex trabaja desde hace varios años con empresas privadas por lo que los planes de Calderón sólo buscan atraer más experiencia y conocimiento a la paraestatal y no pretende su venta.

"El Estado nunca pierde rectoría sobre la empresa", dijo el domingo la Secretaría de Energía en un comunicado.

NADA A ESPALDAS DEL PUEBLO

El izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), de Obrador, y otros pequeños partidos aliados, bloquearon este mes las tribunas de ambas cámaras del Congreso, para impedir la discusión de la reforma de Calderón.

Apenas el viernes acordaron dejarlas libres, una vez que el gobernante Partido Acción Nacional (PAN) accedió a realizar un debate nacional sobre el tema, lo que fue celebrado por López Obrador como una derrota para el Gobierno.

"Logramos frenar el intento de privatizar el petróleo a espaldas de los mexicanos", dijo López Obrador en un discurso en el Zócalo. Advirtió que los legisladores de izquierda tomarían la tribuna del Congreso de nuevo, de ser necesario.

No obstante, aseguró que su movimiento será pacífico, dando marcha atrás a amenazas previas de bloquear instalaciones petroleras e incluso aeropuertos.

El proyecto de reforma energética del Gobierno, que se analiza en comisiones del Senado, incluye dar mayor autonomía al monopolio petrolero estatal Pemex -que sufre una franca caída en su producción- para que pueda reinvertir excedentes.

Pero la izquierda afirma que con la reforma el Gobierno busca privatizar Pemex, al que muchos ven en México como ícono de soberanía nacional tras la expropiación petrolera de 1938.

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