Regresaré hasta que sea seguro: ‘Napo’

Gómez Urrutia descartó más paros mineros, pues la lucha por su liderazgo la hará por la vía leg el dirigente sindical dijo que no confía en el sistema judicial pues ha sido manipulado con men

Napoleón Gómez Urrutia, un dirigente sindical que se encuentra en medio de una de las huelgas más complejas en México, dijo que su autoexilio en Canadá no minó su espíritu, pero que nunca pensó que estaría tanto tiempo lejos de casa.

Gómez dirige el sindicato minero de México y una huelga en la mayor mina de cobre de ese país, usando teléfonos celulares, correos electrónicos y videoconferencias, mientras sus abogados luchan en casa contra los cargos de corrupción en su contra, los que él tacha de un intento político para destruir al organismo.

"Nunca esperé que fuera a tomar tanto tiempo", dijo Gómez en una entrevista en Vancouver, donde vive junto a su familia desde su llegada a Canadá en el 2006.

Gómez, quien tiene formación de economista y no de minero, dijo que la situación no le ha impedido cumplir con su trabajo y que el sindicato ha conseguido 30 acuerdos colectivos a lo largo del pasado año y medio.

La disputa que no se ha resuelto, y que está muy ligada a su estancia en Canadá, es la huelga de 10 meses en la mina de cobre Cananea, propiedad de Grupo México.

Gómez acusa a la compañía y a las autoridades mexicanas de lanzar una campaña "sucia" en su contra -incluyendo los cargos de corrupción- en un intento por convertirlo en el tema central de la disputa laboral.

"La huelga es sobre la salud y la seguridad de los trabajadores", dijo. "Ellos están preparados a continuar en huelga hasta que logren sus derechos legales", agregó.

Llamado al Presidente

Gómez asegura que el secretario del Trabajo de México ha favorecido en repetidas ocasiones a la compañía, y como ejemplo cita la demora del Gobierno en reconocer su reelección como presidente del sindicato.

Miles de mineros y trabajadores de la industria metalúrgica realizaron el lunes un paro de un día para demostrarle su apoyo, pero Gómez descartó la idea de más paros, explicando que la lucha por el reconocimiento gubernamental de su liderazgo continuará por los canales legales.

Gómez también volvió a lanzar un llamado para que el presidente mexicanos Felipe Calderón se involucre en el asunto para ponerle fin.

"Este problema ha ocasionado mucha incertidumbre en la industria y en otros sindicatos, y nosotros queremos volver a la normalidad. Queremos negociar y resolver los problemas, con respeto al sindicato y los derechos de los trabajadores", señaló.

Gómez desestimó las insinuaciones de que Grupo México simplemente abandonaría Cananea y sus demás minas mexicanas para enfocarse en sus operaciones en Perú u otros países donde podría enfrentar menos disputas laborales.

"Esa es otra forma de chantajear al presidente, a la sociedad y a los trabajadores", dijo, destacando que, a diferencia de con Grupo México, el sindicato tiene relaciones relativamente buenas con otras firmas mineras y acererías.

"A ellos (Grupo México) les gusta seguir peleando con los trabajadores", señaló.

Lucha personal

Gómez rechaza firmemente las acusaciones de haber desviado fondos del sindicato, y asegura desconfiar del sistema de justicia mexicano, por lo que no regresará al país sino hasta que sus abogados le digan que es seguro.

"No confiamos en el sistema judicial porque hasta el momento ha sido manipulado con mentiras", dijo.

El líder sindical reconoce que sus enemigos políticos han tratado de sacar ventaja de su ausencia, sin embargo cree que su lucha personal se ha convertido en una fuerza que agrupa a los trabajadores.

Gómez, cuyo padre dirigió al sindicato por muchos años, dijo que trata de llevar una vida normal y que está escribiendo un libro en el tiempo que le queda libre de los asuntos sindicales y llamadas telefónicas.

"Antes tenía cinco teléfonos, no, seis teléfonos, pero ahora sólo tengo tres", dijo con una sonrisa.

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