Crisis alcanza a bancos de alimentos

Bancos mexicanos de alimentos han tenido que cerrar listas de beneficiarios por la crisis mundi debido al alza de granos y aceite el margen de adquisiciones de las instituciones es cada vez m
Los bancos de alimentos atienden a un millón 200,000 persona
CIUDAD DE MÉXICO (Notimex) -

El impacto de la crisis alimentaria mundial ha llegado hasta los bancos de alimentos de México, los que han tenido que cerrar sus listas de beneficiarios, efectuar compras adelantadas e intensificar sus campañas de recolección para salir adelante.  

La mayoría tiene el "agua hasta el cuello" porque desde hace tres meses se han incrementado los precios de algunos granos básicos y del aceite, y aunque se intenta sustituir esos productos, es imposible eliminarlos de la dieta de los mexicanos.  

Cada día más personas intentan -sin éxito- ser favorecidas con los paquetes nutricionales que entregan esas instituciones de asistencia privada, y a quienes están inscritos limitan el consumo de algunos productos como el aceite que actualmente reciben por quincena en lugar de cada semana.  

La Asociación Mexicana de Bancos de Alimentos (AMBA) cuenta con 59 afiliados en el país, los cuales atienden a un millón 200,000 beneficiarios, mientras que en lista de espera hay un número similar de personas.  

En entrevista, el presidente de la AMBA, Luciano Aimar Reyes, explicó que 60% de los alimentos que integran las despensas de los bancos son donados por empresas y cadenas comerciales, y el restante 40% lo adquieren las instituciones.  

Esas adquisiciones, mencionó, se hacen con las cuotas de recuperación que se cobran a los beneficiarios, pero ante la carestía en granos básicos como el arroz y el frijol, así como el aceite, el margen de compra es cada vez menor.  

Aclaró que los bancos de alimento no reciben donaciones de  arroz, frijol y aceite debido a que esos productos tienen una larga vida en anaqueles y por ello, las empresas que los comercializan no tienen excedentes.  

"Es por eso que hacemos un llamado a las empresas y a la sociedad para que nos donen más productos y aportaciones económicas, con el fin de tener recursos suficientes para comprar esos alimentos y que los bancos podamos apoyar a más gente", destacó. 

En el caso particular del banco Alimento para Todos, el cual atiende a 50,000 beneficiarios del Distrito Federal y la zona conurbada, también registra un crecimiento en la demanda del servicio.  

Hasta hace tres meses era normal que tuviera una lista de espera de 400 personas, pero en cuanto se sintieron los primeros efectos de la crisis alimentaria ese registro se duplicó.  

El coordinador operativo de Alimento para Todos, Bernardo Landeros Anguiano, sostuvo que no tienen capacidad para atender la creciente demanda y "hemos tenido que limitar nuestro padrón de beneficiarios".  

Agregó que además han tenido que "ajustar la cuota de recuperación de arroz y frijol porque lo hemos tenido que comprar más caro".  

Landeros Anguiano dijo que a pesar de que han realizado compras adelantadas y de gran volumen para reducir el costo, los productores les aumentan cada vez más el precio y hay beneficiarios que no pueden llevar los productos.  

Expresó que actualmente el kilogramo de arroz se ofrece a los beneficiarios en 10.70 pesos y el de frijol en 8.50 pesos, y aun cuando están por debajo de los precios en las tiendas comerciales, implican una carga onerosa para la gente de escasos recursos.  

Coordinadoras de las comunidades que mediante parroquias e instituciones forman parte del padrón de beneficiarios de dicho banco de alimentos, comentaron lo difícil de la situación y los ajustes que  realizan. 

Irma Martínez Sánchez, de la comunidad de San Miguel Arcángel, dijo que "la gente está consciente de lo qué pasa. Les dije que no me alcanzaban las cuotas para estar comprando cada ocho días aceite y quedaron que en lugar de recibir un litro semanalmente, ahora será quincenal".  

Expuso que se cobran cuotas de recuperación de entre 50 y 60 pesos a cada uno de los beneficiarios por los paquetes que reciben semanalmente, los cuales incluyen pastas, cereales, galletas, pan, verdura, fruta y lácteos.  

La coordinadora informó que son 180 las familias beneficiadas con la ayuda del banco de alimentos, pero con la crisis hay más gente interesada en inscribirse al programa y "lamentablemente le hemos tenido que decir que por ahora no hay cupo".  

A su vez, Susana Gil Escamilla, coordinadora de la agrupación Fuerza Imparable, del municipio de Chimalhuacán, Estado de México, indicó que tienen registradas 250 familias de escasos recursos.  

Expresó que cada semana acuden por los alimentos al banco ubicado en la colonia Paseos de Churubusco, y para trasladar la mercancía a su comunidad rentan una camioneta que les cobra 500 pesos por viaje. 

Gil Escamilla señaló que sus cuotas de recuperación son de 45 pesos por familia y de ahí se pagan los paquetes de alimentos, las bolsas para empacarlos y el transporte.  

En cuanto al incremento en el precio del aceite que es un producto que no les surte el banco de alimentos, expresó que tratan de sustituirlo con mantequilla, pero son pocas las oportunidades que tienen para hacerlo.  

"Hoy en día estamos viendo que cocinemos sin tanta grasa; en primera, porque nos hace daño, y en segunda, porque está muy caro", precisó.  

La coordinadora aclaró que a pesar de que son 250 las familias beneficiarias, solamente es posible atender a 125 cada semana pues llevar alimento para todos implicaría duplicar los costos de transportación y eso limitaría más el gasto de las familias.

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