Cumbre alimentaria concluye con promesas

La reunión de la FAO culminó con una exigencia a los gobiernos para que combatan la hambruna; países latinoamericanos protestaron por la falta de ayuda de las naciones ricas hacia las pobre
Los líderes de la FAO y la ONU clausuraron la reunión que pr  (Foto: )
ROMA (CNN) -

Los gobiernos participantes en la cumbre sobre la crisis de alimentos de la ONU acordaron el jueves una declaración que dice que el mundo debe actuar inmediatamente para evitar que los crecientes precios de los alimentos empujen a millones de personas a la hambruna.

Pero los activistas contra la pobreza dijeron que los países ricos deberían comprometerse a actuar a largo plazo para impulsar la producción de alimentos y liberar el comercio.

La cumbre celebrada durante tres días en Roma evitó por poco un embarazoso fracaso, cuando países latinoamericanos protestaron sobre varios puntos de la declaración final, que finalmente se comprometió a "eliminar el hambre y a garantizar los alimentos para todos, hoy y mañana".

Delegados y activistas acordaron que la cumbre al menos ha tenido éxito al poner el problema de los elevados precios de los alimentos en lo más alto de la atención mundial.

"Al menos los países se han unido para reconocer el problema", dijo el secretario estadounidense de Agricultura, Ed Schafer.

La Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO por sus siglas en inglés) de la ONU convocó la cumbre para tratar sobre las deficientes cosechas, el alto precio del combustible y el aumento de la demanda, especialmente de los países asiáticos que están creciendo tanto.

Los precios de los alimentos de primera necesidad se han duplicado en los últimos años, y el Banco Mundial dice que hay el riesgo de que 100 millones de personas se unan a los 850 millones que ya pasan hambre en el mundo.

"Aunque nos alegramos de la atención que la cumbre ha atraído a las necesidades urgentes de la crisis de los precios de los alimentos, los gobiernos no han hecho ningún compromiso serio a largo plazo", dijo la ONG ActionAid.

Varias organizaciones no gubernamentales pidieron a los países más ricos que hagan unos compromisos más tangibles en la cumbre del Grupo de los Ocho en Japón el próximo mes de julio.

"Hay una creciente conciencia de que los países ricos no pueden seguir dando con una mano y quitando con la otra", dijo Barbara Stocking, de Oxfam.

"A no ser que se cambie el comercio internacional injusto y las políticas de biocombustibles y agricultura, la crisis para la agricultura de los países en vías de desarrollo continuará", agregó.

El libre comercio fue uno de los asuntos más espinosos. Argentina, uno de los principales exportadores de carne y grano, se opuso a las críticas en la declaración a los frenos a la exportación como los que ha impuesto para proteger a los consumidores de la inflación, airando a sus agricultores.

"La República Argentina considera que de diagnósticos equivocados no pueden surgir remedios apropiados", dijo la Cancillería argentina en un comunicado.

Agregó que el país sudamericano "manifiesta formalmente su insatisfacción con un texto que, al abordar la cuestión de la seguridad alimentaria, no incluye ninguna referencia expresa al término 'subsidios a la agricultura'".

Las reservas de arroz acumuladas en los países asiáticos también han sido culpadas de los elevados precios de este alimento básico, que han causado disturbios en varios países.

Estados Unidos y Brasil defendieron además el uso de maíz y caña de azúcar, respectivamente, para hacer etanol para combustible para los coches, y dijeron que es un factor menor en la inflación alimentaria.

Fuertes críticas

Cuba, Venezuela y Argentina fueron los más duros críticos de una declaración final aprobada en la cumbre de los 183 países. Fue aprobada sin su respaldo apenas horas después de las protestas de sus delegados, en un debate observado por la prensa mundial.

Cada uno expresó su preocupación puesto que la conferencia de Roma no tomaba en cuenta el punto de vista de los países en desarrollo.

"Textos como estos (...) francamente desatienden las necesidades vitales de aquellos que padecen hambre", dijo el delegado de Cuba Orlando Requeijo Gual, quien criticó el embargo de Estados Unidos sobre la isla del Caribe.

Se quejó por "las estrategias siniestras de utilizar el grano para combustible", haciendo referencia al biocombustible etanol hecho a base de maíz por Estados Unidos, cuya producción dicen los críticos está creciendo a expensas de los alimentos.

Cuba también atacó "el bloqueo y la agresión de Estados Unidos", diciendo que tenía implicaciones sobre las provisiones alimentarias.

Los pesos pesados económicos de América Latina, Brasil y México, se quedaron al margen del debate, interpretado como solidaridad para con sus aliados regionales.

Un integrante de la delegación venezolana dijo que los países en desarrollo, si existiese la necesidad, tendrían que poder resguardar sus mercados del libre comercio, incluyendo cuando se enfrentaban a un flujo peligroso de importaciones extranjeras que podrían devastar sus industrias locales.

Los expertos consideran que la imposibilidad de los países pobres de cultivar sus propios alimentos es la causa de la crisis alimentaria.

La embajadora de Venezuela ante la Organización Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que ha patrocinado el evento, preguntó por qué los países pobres en África y en otros lugares han respaldado la declaración.

"Yo pregunto (...) ¿esto hará algo para ponerle fin a la inanición?", dijo la venezolana Gladys Francisca Urbaneja Duran.

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