La receta para ser un país rico

Los ingredientes: un sistema de mercado, flexibilidad laboral, baja inflación y ahorro interno; así como responsabilidad fiscal e inversión en infraestructura y educación, dijo Ernesto Zedill
México podría convertirse en un país de primer mundo, consid
Verónica Galán
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

México podría convertirse en un país de primer mundo y crecer a tasas de 7% anuales y competir al tú por tú con las naciones desarrolladas si sigue una receta de cinco ingredientes.

Por supuesto, las medidas en que se deberá implementar cada ingrediente serán distintas y tendrán que hacerse según sea necesario.

El ex presidente de México Ernesto Zedillo aseguró que aún cuando no hay ningún esquema probado para el éxito de los países desarrollados, en la Comisión para el Crecimiento y Desarrollo, creada por el Banco Mundial para analizar cómo los países emergentes pueden crecer rápida, sostenida y equitativamente, se encontraron coincidencias para el éxito.

El primer ingrediente de las economías exitosas es el tener un sistema de mercado para la asignación de recursos escasos, afirmó el ex mandatario mexicano durante su participación en ExpoManagement & Foro Económico Latinoamericano.

"El dinamismo de las economías exitosas se debe tanto a la creación de nuevas empresas cada vez más productivas, como a la desaparición de las que no lo son", dijo.

Agregó que en este tipo de esquemas el mercado laborar es flexible, con el fin de permitir la entrada de más personas a la fuerza laboral y también permitir la movilidad.

Sin embargo, reconoció que en México no existe tal flexibilidad laboral y es más caro contratar a jóvenes y a mujeres.

"En los países populosos los empleos son difíciles de conseguir y los salarios bajos y muchas gente se autoemplea, no por gusto, sino por necesidad", advirtió Zedillo.

La economía informal representa un 24.6% del Producto Interno Bruto (PIB), según datos del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE) y la Universidad Autónoma de Nuevo León, mientras que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que en el país existen unas 25.5 millones de personas que se desempeñan en la economía informal.

Un segundo ingrediente es que el país cuente con un sistema legal, sólido, justo y eficiente para garantizar los derechos de propiedad y de iniciativa, detalló el ex mandatario.

Añadió que la mejor manera de lograr esto es que los gobiernos provean servicios básicos de salud, educación, identidad legal para las personas en pobreza y acceso a instrumentos modernos de ahorro.

"Los ciudadanos deben sacrificar consumo presente a cambio de mejores niveles de vida en el futuro", dijo.

El tercer ingrediente, destacó, es la estabilidad macroeconómica, evitar inflaciones altas y responsabilidad fiscal.

El cuarto ingrediente es tener altas tasas de ahorro e inversión, pero sobre todo internamente.

China ha ahorrado cada año más del 30% de su ingreso nacional durante los últimos 25 años, precisó.

El quinto ingrediente, indicó, es la inserción en la economía global, con una protección comercial cada vez menor.

Estos pasos son los que podrían seguir las economías emergentes, que según Zedillo, actualmente están creciendo tres veces más rápido que los desarrollados, producen más de la mitad del Producto Interno Bruto del mundo y cuentan con tres cuartas partes de las reservas internacionales.

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