Reforma migratoria, en la agenda de EU

El próximo presidente de EU tendrá que lidiar con la situación legal de millones de inmigrantes el demócrata aboga por la legalización, mientras que el republicano tiene una postura más rígid
El ganador de las elecciones presidenciales de EU realizaría  (Foto: )
WASHINGTON (CNN) -

Gane quien gane las elecciones presidenciales de Estados Unidos en noviembre, el nuevo ocupante de la Casa Blanca en el 2008 tendrá que tratar la situación de millones de inmigrantes ilegales en el país, el problema será cómo hacerlo, dijeron analistas.

Unos 12 millones de inmigrantes, en su mayoría mexicanos y centroamericanos, viven sin documentos legales en Estados Unidos y su posible regularización se ha transformado en un asunto polémico entre la opinión pública del país norteamericano.

El aspirante demócrata Barack Obama ha defendido abiertamente una reforma de las leyes de inmigración para favorecerlos, mientras que el republicano John McCain, antes defensor declarado de la legalización, endureció su discurso para conquistar las filas más conservadoras de su partido.

"Los números (de inmigrantes ilegales) son impresionantes, este es un tema que va a exigir mucha imaginación del nuevo presidente, sea Obama o McCain", consideró Jim Jones, quien fue embajador en México entre 1993 y 1997.

El número real de inmigrantes ilegales en el país podría estar entre 15 y 20 millones de personas, agregó, cifra que no le interesaría al Gobierno estadounidense divulgar.

Deportar a todos los inmigrantes sería inviable, señalaron expertos reunidos esta semana en el centro de investigación Woodrow Wilson Center en un evento sobre las elecciones y el futuro de las relaciones entre Estados Unidos y otros países.

Lo cierto es que por lo menos 2 millones de personas con algún tipo de ficha criminal serían deportadas y las otras tendrían que ser legalizadas de alguna forma, apuntaron.

Otro aspecto a observar es la continuación de la inmigración más como un asunto interno del país con un control más estricto del Departamento de Seguridad Interior que como un tema de política internacional.

La inmigración, el comercio y el combate a las drogas ilícitas deberán seguir dominando la agenda, independiente de quien sea electo, sobre todo entre los vecinos México y Estados Unidos, afirmaron.

Comercio y latinos

En temas de intercambio comercial, los especialistas dudan que haya cambios profundos en el acuerdo de libre comercio para las Américas (TLCAN) que mantienen Estados Unidos, México y Canadá.

Obama, que tiene en los sindicatos una de sus principales bases de apoyo, respalda la reforma de ese acuerdo para reforzar normas laborales y de medio ambiente. Pero especialistas creen que es posible cambiarlo sólo modificando esos temas sin tener que volver a negociar todo el documento.

"El consenso es que (cambios) no van a ocurrir de una forma profunda", dijo Charles Krause, vicepresidente de APCO Worldwide, una firma de comunicación estratégica.

De todas formas, analistas no esperan que asuntos de comercio o de inmigración influyan tanto en el clave voto hispano que tanto Obama como McCain tienen que conquistar para ganar la contienda de noviembre.

Esos electores, que son principalmente de origen mexicano, cubano o puertorriqueño, están más preocupados por temas que los afectan directamente, como la economía y el empleo, que por asuntos externos, opinó Crecencio Arcos, diplomático estadounidense que ocupó varios puestos en Latinoamérica.

"El debate migratorio sólo influenciaría la elección si se transformara en un discurso antilatino", dijo.

Además recordó que hay división entre los latinos que están en Estados Unidos por muchas generaciones y los que han llegado más recientemente, pues para muchos el fuerte crecimiento en el número de inmigrantes pude ser visto como incómodo.

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