Transgénicos, ¿opción para México?

Expertos apuntan que el país debe permitir a los productores que elijan si adoptan o no esa téc la biotecnología ayuda a naciones como India y Argentina a perfilarse como productores agrícol
La ley mexicana prohíbe cultivar maíz modificado (Archivo).
CIUDAD DE MÉXICO (Notimex) -

La investigadora española Joaquima Messeguer, aseguró que no existe ninguna prueba científica de que el maíz transgénico, cuya siembra y comercialización es aceptada en 26 países, tenga efectos nocivos para la salud o el medio ambiente.

Incluso dijo que los transgénicos (organismos modificados genéticamente) representan una opción ante la crisis mundial alimentaria de la cual el país no está exento.

"De ahí que en México debería permitirse a los agricultores que elijan el tipo de cultivo que les dé más rendimientos, porque los primeros permiten de 10 a 15 toneladas por hectárea, en lugar de las 2.2 que se dan en la nación".

En rueda de prensa, manifestó que negar la posibilidad de hacer experimentación es negar el conocimiento.

"La coexistencia entre diferentes tipos de producción no es algo nuevo en la agricultura. Dicha coexistencia consiste en la posibilidad de sembrar cultivos destinados a distintos mercados en el mismo lugar, sin que se mezclen, y por lo tanto sin que pueda comprometer el valor económico de cada uno", explicó.

Al presentar las conclusiones del proyecto europeo Sigmea, que desde 2004 analiza el efecto que puede tener la polinización cruzada en campos convencionales de maíz, manifestó que los temores de que el cultivo mexicano "se contamine" de los transgénicos es una falacia.

Ello, agregó, porque si hay una distancia de 20 metros entre una cosecha y otra de tipo transgénico, y se establecen fechas diferenciadas de siembra, ambos cultivos de maíz pueden coexistir sin ningún riesgo.

La biologa por la Universidad de Barcelona manifestó que 10 años de experiencia en el cultivo de transgénicos ha permitido a los españoles alcanzar producciones de 10 a 15 toneladas de maíz por hectárea.

A su vez, el director general de AgroBIO México, Fabrice Salamanca, recordó que en 2008 se cumplen 10 años de moratoria de la investigación del maíz de este tipo, por lo que no se puede avanzar en favor de una mayor producción de ese alimento.

Dijo que el estudio denominado "Flujo genético y coexistencia en el cultivo del maíz", efectuado por el Proyecto Sigmea (Sustainable Introduction of Genetically Modified Crops into European Agriculture) concluyó que quienes cultiven maíz transgénico al lado de maíz convencional deben mantener una línea divisora de no más de 20 metros.

Ello permitirá garantizar que los cultivos se encuentran dentro del umbral de la Unión Europea, para la certificación de 0.9%, es decir, menos de 1%.

El director de AgroBIO hizo hincapié en que países como India, Argentina, Brasil y Honduras, este último considerado centro de origen del maíz, se perfilan como grandes productores agrícolas; mientras México pierde terreno diariamente al no avanzar en la adopción decidida de la biotecnología agrícola.

Cabe destacar que AgroBIO México es el organismo que agrupa a las principales empresas desarrolladoras de biotecnología agrícola con presencia en el país, las cuales se dedican al desarrollo, producción y comercialización de productos innovadores para la agricultura basados en la mejora genética de semillas.

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