La disyuntiva del dólar

Funcionarios estadounidenses creen que un declive mayor de la divisa traería más inflación; sin embargo su debilidad impulsa las exportaciones, situación que ha traído brillo a su economí
El billete verde había alcanzado un alza récord contra la mo
WASHINGTON (CNN) -

Funcionarios estadounidenses creen que el dólar ha caído demasiado y un declive mayor correría el riesgo de echarle más leña a la ya encendida inflación, mientras que daría apenas un impulso marginal a las exportaciones.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos se mantuvo quieto mientras la moneda descendía alrededor del 30% desde el 2002, en parte porque los economistas creían ampliamente que el dólar estaba sobrevaluado y Estados Unidos necesitaba controlar un masivo déficit comercial.

Un dólar débil impulsa a las exportaciones, que han estado entre los pocos puntos brillantes este año en una resquebrajada economía estadounidense.

Pero en las últimas semanas, cambios sutiles en la retórica del secretario del Tesoro, Henry Paulson, y comentarios inusualmente directos del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, sugieren que los funcionarios creen que ya es suficiente.

Funcionarios del Tesoro y la Fed dijeron recientemente al Fondo Monetario Internacional que el dólar se había "desplazado en línea con los fundamentos", en otra forma de decir que creían que mayores declives eran indeseables.

No está claro cómo responderían ellos ante otra fuerte caída.

Tanto Bernanke como Paulson han dicho que no descartarían intervenciones en el mercado cambiario, pero tampoco parecen ansiosos de tomar tal medida. En vez de eso, el enfoque parece ser apuntalar la confianza en el sector financiero para que los inversores extranjeros no pierdan la fe en todos los activos estadounidenses, incluyendo al dólar.

"No creo que los funcionarios de Washington estén cómodos con la moneda donde está y les gustaría que estuviera más alta, tanto para quitar cierta presión a los mercados cambiarios como para tranquilizar a los inversores. Pero aunque no quieran que baje más el valor de la moneda, no creo que tengan el ánimo para tomar medidas fuertes y defenderlo", dijo David Gilmore, socio de FX Analytics en Essex, Connecticut.

"Las opciones no son amplias para ellos (si tuvieran que defenderlo) y no se siente que alguno de ellos tenga gran confianza en la efectividad de la intervención de la moneda", agregó.

Discurso de Berkanke en Barcelona

Paulson abogó por el dólar durante un viaje a Oriente Medio en junio, al decir ante una audiencia en Abu Dhabi que estaba "comprometido con promover políticas que (...) aseguren que el dólar siga siendo la moneda de reserva del mundo".

Bernanke sorprendió a principios de junio cuando dio el raro paso de advertir que un dólar débil amenazaba con acelerar la inflación. Normalmente, los temas del dólar son asuntos del Tesoro, no de la Fed.

En un discurso en una conferencia en Barcelona, España, Bernanke subrayó que el banco central y el Tesoro de Estados Unidos "vigilarían cuidadosamente" los sucesos del mercado cambiario, lo que señaló la creciente preocupación entre los funcionarios estadounidenses acerca del descenso del dólar y provocó especulación sobre una intervención.

"Estamos atentos a las implicaciones de cambios en el valor del dólar por la inflación y las expectativas de inflación", dijo Bernanke.

Un dólar en descenso aumenta el costo de los bienes importados, particularmente el petróleo, que representa una gran parte del déficit comercial de Estados Unidos y que ha impulsado a la inflación a niveles incómodos.

Eso ha complicado la política para Bernanke, que tiene poco espacio para subir las tasas de interés para paliar las presiones de los precios mientras los mercados financieros permanecen frágiles. Al mismo tiempo, reducir los costos de préstamos perjudicaría al dólar, lo que podría impulsar incluso más a la inflación.

Como resultado, se espera ampliamente que la Fed deje sin cambios su tasa de fondos federales cuando su comité de política monetaria se reúna la próxima semana. En lugar de subir las tasas, la Fed ha lanzado una serie de facilidades de préstamos dirigidas a aliviar los problemas del crédito y reducir el costos de los préstamo a los bancos.

Desde el discurso de Bernanke en Barcelona, el dólar se ha negociado en un rango estrecho, pese a noticias desestabilizadoras acerca de las compañías financieras hipotecarias Fannie Mae  y Freddie Mac y otra ronda de pérdidas y amortizaciones en importantes firmas financieras estadounidenses.

En efecto, la posición precaria del dólar fue probablemente una de las razones por las que el Tesoro y la Fed decidieron reforzar a principios de este mes a Fannie y Freddie, cuya deuda se extiende ampliamente a escala mundial. Paulson extendió una mayor línea de crédito y ofreció comprar acciones en las agencias de financiamiento de hipotecas, si era necesario, para mantenerlas sólidas.

"Si hay preocupación acerca de la calidad de los valores estadounidenses -por ejemplo, si hubiera mayores preocupaciones sobre las agencias (Fannie y Freddie)- eso podría afectar el movimiento a corto plazo del dólar", dijo Raghuram Rajan, profesor de la Graduate School of Business de la Universidad de Chicago y ex economista jefe del FMI.

Predecir y explicar los movimientos a corto plazo en los mercados cambiarios es notablemente complicado.

Pero en el mediano plazo, el valor del dólar es considerado un buen poder para la salud de la economía estadounidense, incluidas las firmas financieras. Rajan dijo que aunque la moneda había probablemente declinado lo suficiente para bajar el déficit de cuenta corriente, permanecería bajo tensión por los problemas originados por el sector financiero.

Eso significa que la mejor vía para que el Tesoro y la Fed defiendan al dólar sin intervenir los mercados cambiarios es restaurar la tranquilidad de Wall Street.

Y eso significa que la Fed se mantendrá buscando vías para reducir los costos de préstamo sin bajar las tasas de interés.

Ahora ve
No te pierdas